última actualización: 18:17
Tras tres años de relación y después de superar numerosos obstáculos, el torero Fran Rivera y Blanca Martínez de Irujo han decidido poner fin a su noviazgo de manera definitiva y aclarando que se trata de una ruptura amigable y sin que hayan intervenido terceras personas en la decisión.

Al parecer, según explica la revista '¡Hola!', ha sido la sobrina de la Duquesa de Alba la que ha tomado la decisión, ya que pese a sus esfuerzos por acostumbrarse a la vida de mujer de torero, finalmente ha terminado cansada de la ajetreada vida de Fran como matador de toros y sus continuas ausencias.
La ruptura ha sido toda una sorpresa para el entorno de la pareja y para los medios de comunicación, pues hace unas semanas las revistas se hacían eco de las románticas vacaciones que ambos pasaban en Cádiz junto a las dos hijas que ambos tienen de sus anteriores matrimonios. En dichas imágenes podía verse a la ya ex pareja muy cariñosa en todo momento, fotografías que contrastan con las que esta semana aparecen en las publicaciones y en las que se ve a una solitaria Blanca en una playa de Estepona.
Tras conocer la noticia muchos amigos de ambos señalan que ahora cuadran muchas cosas que en los últimos meses nadie se paraba a pensar. Como el hecho de que Francisco acudiera a muchos eventos en Madrid solo. En estos casos cuando se le preguntaba por su novia señalaba: 'está muy liada'. Otros allegados aseguran que la empresaria llevaba ya varios días de vacaciones con su hija y su familia en Sotogrande, mientras el diestro disfrutaba de su hija muy cerca de allí, sin embargo no se veían. 'Eres lo más importante de mi vida', le dijo el torero a su hija Cayetana al brindarle el toro la pasada semana cuando, dicen, ya habían roto su relación.
También fue una sorpresa en su momento el romance que vivían. Cuando lo anunciaron aún se especulaba en los medios con la posibilidad de que Fran volviera con su ex mujer, Eugenia, prima de Blanca, con la que contrajo matrimonio en 1998 y con la que tuvo a su hija. Ambos siguen manteniendo una buena relación por el bien de la niña, a pesar de que a la Duquesa de Montoro no le sentó bien que el padre de su hija se enamorara de su prima.