última actualización: 14:24
El secretario general del Mar, Martín Fragueiro, aseguró ayer que la situación de los armadores españoles que operan en Mauritania es de ‘total normalidad’ y que los 60 buques (treinta gallegos) que se encuentran en el caladero seguirán faenando. El acuerdo comunitario con el país africano sigue en vigor y no se tomarán medidas preventivas de defensa.

La situación en el caladero mauritano donde faenan los armadores españoles al amparo del acuerdo entre la UE y el país africano es de ‘total normalidad’ tras el golpe de Estado sucedido hace dos días. Así lo confirmó ayer en Vigo el secretario general del Mar, Martín Fragueiro, después de haber hablado con los buques y asociaciones pesqueras que se encuentran en la zona, como la cefalopodera Anacef, la marisquera Anamar, cofradías vascas y armadores gallegos.
Por el momento no se prevén medidas preventivas de seguridad ni retiradas de la flota por parte del Gobierno español, que ya ha denunciado la actual situación y espera que se restablezca la normalidad democrática que se instauró en el país desde el golpe de Estado del año 2005.
Actualmente, en Mauritania pescan 22 cefalopoderos, casi todos gallegos, 24 marisqueros de Huelva, siete cañeros y palangueros vascos, cuatro buques de arrastre de Marín, un buque de cangrejo de Ribeira y dos demersales gallegos. Una treintena de las naves son gallegas, 24 andaluzas y siete vascas. En total, hay entre 400 y 450 tripulantes españoles.
Sólo operan en este momento en Mauritania unos 60 barcos de las 86 licencias que posibilita el acuerdo firmado en 2006 y cuyo protocolo fue renovado el pasado 15 de julio por acuerdo del Consejo de Ministros.
Fragueiro recordó que este acuerdo está ‘en pleno vigor’ y que seguirá vigente hasta 2-, mientras no sea denunciado por alguna de las partes. En este sentido, será necesario ‘ver cómo evoluciona la parte contratante’, pero por el momento todo sigue igual y ‘ya se ha efectuado el pago para el periodo 2008-2’’. Éste asciende a 86 millones de euros anuales que irán bajando hasta llegar los 70 millones en 2-. Fragueiro insistió en que no se tomarán, en principio, medidas de defensa. ‘La embajada española en la capital, Nouackchot, está alerta ante cualquier contingencia’ y si se diesen situaciones de peligro para la flota se tomarían las medidas oportunas. España cuenta con ‘un dispositivo de la Guardia Civil contra la inmigración ilegal en Nouadibú (donde también está la residencia del Instituto Social de la Marina) y dispone del buque ‘Esperanza del Mar’ en la zona’.