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Abel Caballero se refirió ayer a la polémica creada por las fiestas de verano y se mostró en desacuerdo con no incluir en el programa estival la procesión del Cristo, por lo que señaló que ya estaba estudiando el programa para ver ’cómo resolverlo’. Además, ya existe un acuerdo plenario que marca la Semana Grande del 25 de julio al primer domingo de agosto.
El alcalde se mostró ayer en desacuerdo con que el programa de fiestas de verano no incluya la procesión del Cristo de la Victoria, como estableció la Concejalía de Cultura (BNG), ya que ’es un acto sociológico y simbólico que implica a mucha gente’, definió. Es más, señaló que ya estaba estudiando el programa para ’ver cómo resolver’ la situación. Y dijo que hablaría con las partes implicadas para intentar solucionar el tema y que ayer mismo se arreglaría. Sin embargo, sus socios de gobierno no tuvieron ninguna notificación al respecto. Pero Caballero fue más allá y recomendó a PP y BNG que no hicieran una polémica sobre este tema por las connotaciones públicas y la tradición que tiene la procesión en Vigo. ’Es malo que haya polémicas sobre esto en la ciudad. Tenemos que quitarnos todos de ahí’, señaló.
Sin embargo, el regidor intervino en una cuestión de un área que no le compete e incluso explicó que, en lo referente a la Semana Grande de las fiestas, ya existe un acuerdo plenario en el que se indica cuándo es, matizando que va desde el 25 de julio al día de la procesión. Y así es, el 10 de julio del año 92, con Carlos Príncipe de alcalde, la Corporación munici pal acordó que el inicio de la Semana Grande de las fiestas de Vigo coincidiría con la festividad del 25 de julio y su finalización sería el primer domingo de agosto, festividad del Santo Cristo de la Victoria. Cultura estableció este año que la Semana Grande iría desde la procesión hasta el día de San Roque.
Mientras, el PP criticó ayer que, tras iniciarse las fiestas, la mesa de contratación ’dejó sin adjudicar la producción integral’ de los festejos. Y señala que el gasto asciende a 585.000 euros, ’cantidad suficiente para garantizar la transparencia de la contratación’, matiza.