Jueves 28 de agosto de 2008
última actualización: 10:41
última actualización: 10:41
Última hora:
El embajador francés ante Naciones Unidas, Jean-Maurice Ripert, ha acusado a la Junta Militar de Birmania de estar a punto de cometer un crimen contra la humanidad al impedir la llegada de ayuda internacional a los afectados por el paso del ciclón 'Nargis' por el sureste del país.

Esta acusación francesa ha sido la respuesta a una denuncia del régimen birmano por la presencia en aguas internacionales cercanas al país de un buque de guerra galo.
París ha aclarado que el barco transporta 1.500 toneladas de ayuda y medicinas para los supervivientes de la tormenta, que de momento se ha cobrado -según cifras divulgadas por la televisión oficial birmana- 78.000 muertos y más de 56.000 desaparecidos. Los generales birmanos siguen sin autorizar la entrada de esta carga.
Al término de la sesión en la sede de la ONU, el embajador frencés Ripert ha denunciado que la constante negativa del Gobierno militar birmano a aceptar a expertos en ayuda y desarrollo sobre el terreno 'podrían conducir a un verdadero crimen contra la humanidad'.
'Cientos de miles de vidas están en juego, y creemos que es la responsabilidad del Gobierno birmano ayudar, y abrir las fronteras para que la ayuda internacional pueda llegar a donde corresponde', apuntaba a la cadena británica BBC.
Gordon Brown se suma a las críticas
Estas críticas se suman a las emitidas por el primer ministro británico, Gordon Brown, que consideraba que lo que incialmente fue considerado como un desastre natural, se ha convertido en una catástrofe perpetrada por la mano del hombre, debido a la negligencia de los generales birmanos.
El laborista Brown ha acusado a la Junta Militar de dar un trato 'inhumano' a las víctimas del 'Nargis'. También en declaraciones a la BBC, el primer ministro ha lamentado que el régimen birmano 'ni hace, ni permite a la comunidad internacional hacer', por lo que deberá 'rendir cuentas'.
El Reino Unido ha donado hasta la fecha 21,25 millones de euros en ayuda humanitaria para las víctimas del ciclón.
La ayuda sigue estancada
Quince días después de la tragedia, un grupo de 30 sanitarios tailandeses ha llegado a Rangún, la ciudad más grande de Birmania, para prestar ayuda a los supervivientes.
Los 18 médicos y 12 enfermeros son el primer equipo sanitario que ha podido entrar en el país con permiso de la Junta Militar, según han informado fuentes diplomáticas. Con el equipo tailandés también han llegado 230.000 dólares y suministros sanitarios.