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Por fin. Ésa fue la primera frase que el alcalde Abel Caballero, pletórico, soltó a los medios de comunicación en una rueda de prensa para anunciar que el Concello había recibido el fax con la orden de Política Territorial por la que, según su valoración, se aprobaba ‘masivamente’ el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM).
‘Es una magnífica noticia’, dijo. ‘Tras ocho años de espera y 15 desde que se aprobó el último, hoy (por ayer) acaba de ser masivamente aprobado porque el 99%, en catalogación política, es una aprobación total’, consideró. Acompañado por su equipo de Urbanismo, incluida la ex concejala Carmela Silva, el actual edil del área José Mariño y la gerente Julia Chamosa, el regidor socialista, que reconoció estar ‘muy contento’, aseguró que a partir de ahora empieza ‘una nueva época’ caracterizada por la ‘seguridad jurídica’. ‘Es una gran satisfacción que, tras once meses después de recoger un Plan totalmente rechazado —en referencia a la orden emitida por la Consellería el 19 de enero de 2007 en la que se exigía realizar hasta 80 modificaciones en el documento—, logramos una aprobación. Esta decisión no tiene precedentes y nos pone delante de un magnífico escenario’, resaltó, señalando a continuación que ahora los ciudadanos tienen ‘garantías’ para ‘poder conseguir vivienda de protección libre de especulación’, lo que conllevará a tener ‘una nueva dimensión de futuro’, subrayó ayer a los medios. Con todo, el alcalde resaltó que los elementos centrales y ‘nucleares’ del documento urbanístico ‘ya tienen luz verde’ y restó importancia a los ámbitos ‘que quedan fuera’ —12 en los núcleos rurales y otros ocho calificados como suelos consolidados—. De estas cuestiones avanzó que son ‘perfectamente resolubles’ y ‘sin repercusiones relevantes para el Plan’ mientras que, en el último caso, donde la Xunta pidió el cambio de calificación a no consolidado, aseguró que ‘cabían dos interpretaciones y la Consellería optó por una decisión que nos satisface porque es garantista. Lo aceptamos absolutamente’, concluyó.