última actualización: 15:05
El ‘Informe sobre el consumo y la economía familiar’, elaborado por Caixa Catalunya, expone que Galicia será la tercera comunidad autónoma en la que se prevé que caerá más el precio de la vivienda este año, un 3,4%. El mismo informé prevé para el conjunto de España un descenso del 2,2%. El trabajo indica que el exceso de oferta inmobiliaria y las dificultades para obtener un crédito con el que financiar una vivienda unido a un Euríbor en su nivel más alto de los últimos ocho años son las principales causas.
Galicia será la tercera comunidad autónoma en la que se prevé que caerá más el precio de la vivienda este año, un 3,4%, según un informe de Caixa Cataluña. El trabajo indica que el exceso de oferta inmobiliaria y las dificultades para obtener un crédito con el que financiar una vivienda unido a un Euríbor en su nivel más alto de los últimos ocho años ha frenado el mercado de la vivienda en seco. Y las estimaciones para los próximos años no son mejores. Según Caixa Catalunya los precios podrían caer en el entorno del 2,2% este año provocando además un descenso de la riqueza inmobiliaria de los hogares españoles para los próximos.
Por comunidades, Madrid sería de las más afectadas junto a Valencia o Galicia. El precio de las casas bajará este año en España una media del 2,2%, un descenso que afectará a todas las comunidades autónomas, especialmente a Madrid, que triplicará el promedio estatal, y a la Comunidad Valenciana. Así se constata en el ‘Informe sobre el consumo y la economía familiar’, de Caixa Catalunya, según el cual a finales de 2006 era ya ‘evidente’ que la continuidad del bum inmobiliario tenía un techo definido por el nivel de deuda de los hogares españoles. Según Caixa Catalunya, este techo, en términos de la renta disponible, se situaba en torno al 135%, aproximadamente el doble que el existente diez años antes, y en línea con los elevados valores de los hogares británicos o norteamericanos.
Confianza mermada
El informe afirma que desde el pasado otoño, la confianza de los hogares españoles se ha visto mermada por la incertidumbre económica y la ralentización en el crecimiento, derivados tanto del fin del auge inmobiliario español como, en especial, de la crisis financiera internacional. En este contexto el aumento de los tipos de interés que se inició a finales de 2005 empezó a enfriar gradualmente esta demanda, y la del crédito correspondiente, aunque se comenzó a notar con más fuerza en 2007. ‘Un mercado residencial con tendencia al estancamiento, primero, y a la bajada, después, implicaba necesariamente un menor aumento de la ocupación, la probable destrucción de puestos de trabajo en la construcción y menores entradas de inmigrantes, lo cual definía, un nuevo marco para el consumo privado’, asegura en informe.