Jueves 24 de julio de 2008
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José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, dio por zanjado el malentendido con Italia por unas declaraciones de la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, en las que afirmaba que el Ejecutivo ‘no comparte la política de expulsiones sin respeto a la ley y a los derechos’.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dio por zanjado el malentendido con Italia por unas declaraciones de la vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, en las que, preguntada por el decreto sobre inmigración que aprobará el Gobierno italiano la próxima semana, contestó que el Ejecutivo ‘no comparte la política de expulsiones sin respeto a la ley y a los derechos’. Así lo aseguró Zapatero en la V Cumbre América Latina y el Caribe-Unión Europea, en la que consideró que lo ocurrido ‘no ha llegado a la categoría de incidente’ y precisó que todo ha sido aclarado tras las conversaciones del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, con su homólogo italiano, Franco Frattini, y del secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, con el embajador italiano, Pasquale Terracciano.
De la Vega rechazó los planes de Italia sobre inmigración por que ‘pueden exaltar la violencia, el racismo y la xenofobia’ y aseguró que España mantendrá su política actual en esta materia. ‘El Gobierno rechaza la violencia, el racismo y la xenofobia y por tanto no puede compartir lo que está sucediendo en Italia’, afirmó.
Asimismo, el presidente del Gobierno, negó haber conversado sobre este asunto con el ministro Frattini, con quien coincidió en las sesiones de trabajo de la cumbre. ‘Nos saludamos y le felicité por su elección como ministro’, precisó Zapatero, a pesar de que fuentes de la delegación italiana que se encuentra en Lima habían asegurado a los medios que sí intercambiaron algunas palabras sobre este ‘malentendido’. Zapatero destacó que las aclaraciones ‘han tardado poco tiempo en llegar’ y que la relación con el Gobierno italiano es ‘muy buena’.