última actualización: 07:22
El precio de la vivienda bajará este año en España una media del 2,2 por ciento, un descenso que afectará a todas las comunidades autónomas, especialmente a Madrid, que triplicará el promedio estatal, y a la Comunidad Valenciana, seguida de Galicia.
Así se constata en el ‘Informe sobre el consumo y la economía familiar’, de Caixa Catalunya, según el cual a finales de 2006 era ya ‘suficientemente evidente’ que la continuidad del ‘boom’ inmobiliario tenía un techo definido por el nivel de deuda de los hogares españoles.
Sin embargo, desde el pasado otoño, la confianza de los hogares se ha visto mermada por la incertidumbre económica y la ralentización en el crecimiento, derivados tanto del fin del auge inmobiliario español como, en especial, de la crisis financiera internacional, de acuerdo con el citado estudio.
Caixa Catalunya arguye que el aumento de los tipos de interés que se inició a finales de 2005 ya comenzó a enfriar de forma gradual esta demanda y la del crédito correspondiente, pese a que no fue hasta el año 2007 cuando se empezaron a notar los efectos de estas alzas.
Un mercado residencial con tendencia al estancamiento, primero, y a la baja, después, implicaba necesariamente, según el informe, un menor aumento de la ocupación, la probable destrucción de puestos de trabajo en la construcción y menos entradas de inmigrantes.
De esta manera, a juicio de la citada entidad, se podría concluir que, en cierto modo, con la corrección inmobiliaria en curso ‘la economía española ha empezado el deseado camino de reconducción de las fuerzas que, desde la demanda, tensan el crecimiento del PIB’.
En cuanto a la riqueza inmobiliaria de los hogares, Caixa Catalunya prevé que durante este año pierda parte del elevado dinamismo que la caracterizó en ejercicios precedentes, lo que achaca a la caída del precio de la vivienda.
Las previsiones de la caja son de una bajada interanual del precio del metro cuadrado de las viviendas de nueva construcción del 2,2 por ciento, más de 8 puntos porcentuales por debajo del avance de 2007, que fue del 6,2 por ciento.