última actualización: 15:05
El delegado del Comité gallego de árbitros de fútbol en Vigo, Fernando Iglesias Figueroa, se reunió ayer con Delfín Fernández, subdelegado del Gobierno en Pontevedra, para manifestarle la preocupación de su colectivo por las agresiones sufridas recientemente en las que los afectados resultaron ser colegiados muy jóvenes.

El subdelegado se mostró receptivo con las peticiones del Comité y manifestó su disposición para reconducir estos actos con todos los medios disponibles de los que dispone.
Tras la reunión, ambos acordaron una serie de medidas para intentar poner freno a estos actos de violencia entre las que destacan aportar mayor rapidez en las actuaciones policiales, canalizar las denuncias directamente ante la Subdelegación, que aplicará la ley antiviolencia o la ley ciudadana, así como el compromiso de dar también una mayor difusión de las sanciones aplicadas a los agresores.
Polémica en marzo
El pasado mes de marzo saltó la polémica a los medios de comunicación tras la agresión que sufrió un árbitro adolescente, Gael Neira, tras un partido de infantiles entre el Alerta Traviesas y el Ponteareas. Entonces, la delegación viguesa del Comité de Árbitros decidió castigar al club local con la decisión de no mediar en ningún encuentro hasta que el agresor del joven, de 14 años, fuese descubierto. Tras una semana, los colegiados volvieron a arbitrar los encuentros del club, pero continuaron denunciando las agresiones que sufren sus miembros durante los partidos que se disputan en las diferentes categorías de fútbol.
Ahora, la delegación viguesa del Comité de Árbitros, en un nuevo intento de atajar la violencia contra sus integrantes, ha decidido trasladar su preocupación a la Subdelegación del Gobierno, para intentar atajar la situación, que cada vez se produce contra colegiados más jóvenes y, paradójicamente, por parte de agresores adultos.