Jueves 8 de enero de 2009
última actualización: 11:59
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El gobierno vigués ha decidido imponer mano dura contra las empresas que realicen vertidos en el Lagares, que según el alcalde todavía son numerosos, mediante la adaptación del Concello a las normas estatales y gallegas en la materia. Así, según indicó el alcalde Abel Caballero, La Administración local podrá a partir de ahora combatir con fuertes multas la indisciplina ambiental y lo que calificó de ’desobediencia civil’ en gran parte por la escasa cuantía de las sanciones que se aplicaban. Por otra parte, Caballero anunció nuevas medidas en seguridad respecto al edificio del consistorio.
El Concello podrá sancionar en adelante con un máximo de 3.000 euros las infracciones por contaminación detectadas por efectivos municipales, según la iniciativa elaborada por el gobierno local y que está especialmente enfocada a erradicar los vertidos ilegales en el río Lagares. Abel Caballero explicó en rueda de prensa que la junta de goberno local dio el visto bueno a la actualización del régimen sancionados medioambiental y explicó que la ordenanza municipal en esta materia, que data de 1994, quedó ’absolutamente obsoleta’ puesto que penaba las acciones leves con una multa de un máximo de 30 euros, las graves entre 31 y 60 euros, y las muy graves entre 61 y 90 euros.
Por ello, el ayuntamiento está actualizando los importes de la ordenanza, debido a que las propuestas de 1994 ’se ven superadas por la realidad’. Así, mediante el nuevo sistema, se propondrán sanciones de un máximo de 750 euros en los casos leves, de entre 751 y 1.500 euros los graves y de entre 1.501 y 3.000 euros los muy graves.
Estas multas, que se impondrán por la asunción por parte del Concello de las últimas normativas en ámbito estatal y autonómico sobre contaminación, tienen el objetivo de ser ’un toque de atención para preservar el medio ambiente, especialmente los vertidos en el Lagares’, explicó Caballero, quien abogó por la ’tolerancia cero’ ante este tipo de situaciones.
El regidor afirmó que, con los importes que marcaba hasta ahora la ordenanza daba lugar a una situación de ’desobediencia civil’ y en la que ’cada uno vertía lo que quería y no había vigilancia ni sanción’. ’Ahora si hay vigilancia, están detectados y esperemos que en un plazo más breve posible empiecen las sanciones’, aseveró, al tiempo que aseguró que las empresas ya han sido advertidas. Además, según explicó, la modificación de la ordenanza también incluirá la ’coordinación’ de los distintos departamentos municipales que actúan en este ámbito, como son Urbanismo, Medio Ambiente, Vías y Obras y Policía Local. Según reconoció el alcalde, hasta ahora había quien vertía porque estaba dispuesto a pagar una multa muy pequeña. Pero a partir de ahora, ’todo va a cambiar’.