última actualización: 10:41
Irena Sendler falleció hoy a los 98 años dejando a Polonia huérfana de una de sus más grandes heroínas de la Segunda Guerra Mundial, cuando arriesgó su vida en la Varsovia ocupada para salvar de la muerte a 2.500 niños judíos ante las mismísimas narices de los soldados nazis.
.jpg&tipo=350)
Mientras la figura del alemán Oscar Schindler es reconocida en todo el mundo como el salvador de mil judíos, Irena Sendler permaneció siempre como una heroína desconocida fuera de Polonia y apenas reconocida en su país por algunos historiadores, ya que los años de régimen comunista relegaron su gesta al olvido.
Todo ello a pesar de que esta mujer fue la responsable de rescatar del gueto de Varsovia a 2.500 niños, que lograba sacar de las formas más impensables y que luego ocultaba en el seno de familias católicas y en conventos para evitar su traslado a los campos de concentración, donde les esperaba una muerte segura.
Desde hacía varios años Irena Sender arrastraba un delicado estado de salud que se agravó en los últimos meses y que la obligó a permanecer ingresada en un hospital hasta su fallecimiento, llorado en todo el mundo por sus 'hijos supervivientes del Holocausto'.
Y es que la bravura de Sendler rozaba la inconsciencia, cuando rescataba ante las narices de los soldados nazis a los pequeños del gueto, escondidos entre la basura, en ataúdes o en cajas de herramientas.
Cuando se descubrió la trama, Irena Sendler fue brutalmente torturada por los alemanes e incluso condenada a muerte, aunque finalmente la resistencia logró rescatarla de manos de la Gestapo mientras era literalmente conducida al patíbulo.
A pesar de las torturas, los alemanes nunca descubrieron que enterrados bajo un manzano cercano a uno de sus cuarteles se escondían miles de botes de conserva con los nombres de los niños, sus nuevas identidades y las familias que los acogían.
Irena Sendler fue siempre una mujer de gran coraje, muy influida por su padre, un médico rural que murió cuando ella era sólo una niña y del que aprendió que a la gente se la divide en buenos y malos sólo por sus actos, no por sus posesiones materiales, y a ayudar siempre a quien lo necesitase.