Domingo 18 de mayo de 2008
última actualización: 06:24
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El Casco Vello se vistió ayer de gala para celebrar la llegada de la primavera con la tradicional fiesta de los Maios. Flores, frutas, arbustos y semillas fueron los elementos esenciales de una celebración ancestral que destierra al invierno y convoca a los buenos deseos para la estación más fértil del año. Presente en la mente de todos estuvieron Gloria y Manolo, el matrimonio de Candeán tristemente desaparecido este año, y colaboradores habituales de la organización. A ellos se les ofreció póstumamente, el Maio del Casco Vello, distintivo que la asociación concede cada año.

A lo largo de todo el día, el Casco Vello fue visitado por miles de vigueses para asistir a los Maios. ’Estamos muy satisfechos con la respuesta de la gente y con el ambiente de la fiesta’, afirmó Henrique Macías, presidente de la asociación del Casco Vello, organizadores de los mismos.
Como novedad, este año se pasó la representación del triunfo del Maio sobre el Invierno con la posterior llegada de la Primavera a la tarde, ya que ’nos dimos cuenta que a la gente le gustaba asistir al montaje de nuestros Maios, por lo que dedicamos la mañana a la decoración de la plaza’, sostuvo Macías. La confección comenzó a las 10.30 horas y estuvo acompañada de talleres de flores, pan y cestería, además de una segunda edición de la Feria apícola.
Por la tarde, unas 150 personas participaron en la representación, donde el Maio, apoyado por el canto del Cuco, desterró definitivamente al Invierno y dio la bienvenida a la Primavera. Tras el paseo por la plaza, la pareja presidió las danzas de las cintas, realizadas en su honor. El acto finalizó con un baile colectivo. ’Aunque no son muchos los que se animan a vestir de blanco y engalanarse con flores, los que lo hacen contribuyen a crear un ambiente de fiesta muy primaveral’, valoró el presidente de la asociación del Casco Vello, para quien esta celebración cada año adquiere mayor importancia.
Como en cada edición, el colectivo Imán participó activamente en el evento con un Maio inspirado en la tradición y en la moda. Además, este año se invitó a A Balsa de Matamá, que acudió con ’Maios vivintes’ y con un gaiteiro parodiando a Chiquiliquatre. Las coplas se centraron en la abandono del barrio, en el reportaje de Callejeros y en el Centro Comercial A Laxe. La fiesta acabó con la actuación del grupo portugués Folear.
