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El presidente del grupo Santander, Emilio Botín, afirmó hoy ante el Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid 'desconocer' cómo se gestó la operación de compra del 45,3% de Aguas de Fuensanta, empresa vinculada a la familia de Rodrigo Rato, por la que Banesto pagó 6 millones de euros en 1999.
Emilio Botín declaró hoy ante el juez José Sierra como imputado dentro de la causa que investiga dicha operación. Botín contestó a preguntas del juez y del fiscal que la operación fue 'cosa de Banesto', según informaron fuentes jurídicas.
Botín declaró que su relación con Rodrigo Rato en 1999 era tan sólo 'institucional' y estaba motivada por su entonces cargo de Ministro de Economía y Hacienda y vicepresidente del Gobierno de José María Aznar. El ejecutivo se negó a contestar las preguntas de la acusación particular.
Tras su declaración, que se prolongó por espacio de unos 50 minutos, el máximo responsable del Santander declinó hacer declaraciones a la prensa. 'Sin comentarios', se limitó a señalar.
Por su parte, Jaime Botín, segundo en comparecer, explicó que en 1999 'no tenía ninguna responsabilidad ejecutiva' dentro del banco Santander por lo que no tuvo conocimiento de las operaciones que realizaba Banesto. El ejecutivo de Bankinter, sin embargo, reconoció mantener una relación 'de muchos años' con la familia Rato y 'personal y fluida' con el ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El consejero delegado del Santander y presidente de Banesto entre 1993 y 2002, Alfredo Sáenz, no acudió a declarar, a pesar de estar también citado como imputado por encontrarse de viaje. El juez volverá a señalar una nueva fecha de comparecencia.
El juez pidió a los acusados que aporten a la causa los expedientes íntegros donde figure toda la documentación sobre la operación de compra del 45,3% de Aguas de Fuensanta, así como el expediente sobre la operación de venta de la sede de Banesto, situado en el Paseo de la Castellana 7 de Madrid.