Sábado 25 de mayo de 2013
última actualización: 09:50
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Una vez puesto en marcha el Fondo Social de Vivienda, los bancos trabajan contrarreloj para poner a punto los pisos que cederán a personas desahuciadas, y en los que tendrán que invertir unos 3.000 euros de media por vivienda.

Los ministros de Economía, Sanidad y Fomento, representantes de las entidades financieras, de la Federación de Municipios y Provincias (FEMP) y de las ONG firmaron hace unos días el convenio por el que se pone en marcha el fondo, que cuenta con 5.891 viviendas cedidas por bancos y cajas de ahorros.
Las viviendas serán alquiladas a familias que fuesen desahuciadas por estas entidades a un precio mensual de entre 150 y 400 euros, después de que su situación fuese estudiada por los servicios sociales para garantizar que cumplen los requisitos de acceso exigidos por el Gobierno. Los inmuebles proceden del stock que las entidades no traspasaron a la Sareb -sociedad encargada de la gestión de los activos tóxicos de los bancos-, por lo que pueden ser tanto promociones de obra nueva como viviendas en manos de las entidades tras el lanzamiento de ejecuciones hipotecarias.
Cuando se trate de viviendas de segunda mano es posible que las entidades tengan que acometer una puesta a punto, ya que el convenio exige que en el momento de la entrega la casa esté lista para su uso inmediato, de forma que el inquilino no tenga que invertir ni un céntimo en reparaciones.
'PASO POR BOXES'
El paso por 'boxes' puede consistir en una simple capa de pintura, una reposición de cableado y grifería e incluso reformas de mayor calado, por lo que las entidades cuentan con un fondo de capital para este fin. Según fuentes financieras, el precio medio de las reparaciones puede alcanzar los 3.000 euros por vivienda, una inversión que, no obstante, resultará rentable.
El alquiler, pese a su baja cuantía, les permitirá obtener ingresos de inmuebles que ahora sólo les generan gastos y dejar de acumular deudas como la contraída con las comunidades de vecinos por impago de las cuotas mensuales, ya que estos gastos correrán por parte del inquilino.