Miércoles 19 de junio de 2013
última actualización: 20:36
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Las Fuerzas de Seguridad tienen orden de detener a los responsables de los asaltos a dos supermercados en Andalucía y la Fiscalía también va a investigar estos sucesos, en los que está implicado el alcalde de Marinaleda (Sevilla) y diputado autonómico de IU, Juan Manuel Sánchez Gordillo.
Gordillo participó ayer en uno de los dos asaltos organizados por el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), el que tuvo lugar en un Mercadona de Écija (Sevilla), donde sustrajeron nueve carros cargados de alimentos para llevarlos a un banco de alimentos de Sevilla.
El otro se produjo en un Carrefour en Arcos de la Frontera (Cádiz), donde los sindicalistas 'expropiaron' según sus palabras más de veinte carros de alimentos básicos.
Numerosas voces de la política y el mundo sindical han condenado estos hechos que, sin embargo, ha vuelto a defender el propio Sánchez Gordillo y compañeros suyos de partido como el diputado en el Congreso Gaspar Llamazares.
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz ha anunciado hoy a Efe que la Policía y a la Guardia Civil tienen orden de detener a los responsables de estos hechos, y ha hablado del caso con el titular de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, quien por su parte ha instado a la Fiscalía a que abra una investigación.
Según el titular de Interior, aquellos dirigentes políticos que 'lideran e incitan' este tipo de actuaciones, además de incurrir en actos delictivos, 'cometen una gravísima irresponsabilidad de la que tendrán que dar cuenta'.
En este sentido, Fernández Díaz ha dejado claro que 'en ningún caso' se va a permitir que se viole la ley, entrando por la fuerza en un supermercado para llevarse alimentos sin pagar y 'ejerciendo violencia sobre algunos empleados'.
Tras conocer la orden de detenciones, Juan Manuel Sánchez Gordillo ha señalado a Efe que el Gobierno pretende 'reprimir y asustar' y además regresa 'al franquismo'.
El alcalde de Marinaleda y parlamentario de IU ha reiterado que no cometió ningún delito porque no pisó el supermercado y se limitó a hacer 'maniobras de distracción' para que otros sindicalistas pudieran llevarse alimentos básicos del supermercado por una cuantía que no es hurto y que han entregado en Sevilla y pueblos de Cádiz.