Caballero desafía al PSdeG pero no logra aniquilar a los críticos
La asamblea del PSOE vigués se celebró con vulneración de las normas por parte de la dirección local. Abel Caballero, reelegido, pero la lista alternativa supera el 25%
La consigna dada en la última ejecutiva celebrada por el PSOE vigués, este martes, era (sic) 'machacar a los críticos como fuera'.

Ya había finalizado la asamblea, pero a partir de ese momento, sobre las nueve, llegaron cientos de personas a votar. (Foto: LYDIA)
Y eso fue lo que el aparato que controla Abel Caballero trató de hacer ayer en la asamblea celebrada anoche en el Hotel Bahía en la que se elegía nueva dirección local y representantes para los comités provincial y nacional gallego. Pero no logró: la Alternativa Democrática superó por cinco puntos el umbral del 20 por ciento de los votos emitidos que le da derecho a tener representación en los comités provincial (10) y nacional gallego (5). Para los críticos, un éxito haber resistido, y así lo indicaron sus portavoces.
Pese a la advertencia clara y por escrito del secretario de Organización del PSdeG, Pablo García, de que tenía que haber garantías democráticas -con interventores en todas las mesas- y no se permitiera el voto fuera de la sala donde se celebraba el debate, las órdenes del alcalde prevalecieron sobre las normas del partido, algo habitual en la agrupación de Vigo en los últimos años.
El escándalo estalló definitivamente cuando la lista que presentó Gonzalo Caballero Míguez -con el apoyo de Carlos Príncipe e Izquierda Socialista- se encontró con que la dirección decidió que en la sala había más gente de la que realmente estaba en ese momento, menos de 300, y que a la hora de votar se duplicaron con un río de -para los más veteranos y conocedores del partido- desconocidos afiliados que entraron organizados y por grupos. Muchos extranjeros. Otros, trabajadores de contratas municipales. Todos con la papeleta de Abel Caballero. 'Esto es como los panes y los peces, pero con gente de las contratas', ironizaban en el sector crítico. Gonzalo Caballero anunció el enésimo recurso ante los órganos superiores reclamando que se anule la asamblea por 'un evidente déficit democrático'. Tanto que incluso el alcalde no podría votar: llegó cuando ya había finalizado la sesión de explicación de programas por los respectivos candidatos.
En esta ocasión Manel Gallego, que figuraba como aspirante a la reelección como secretario general, aunque sin ningún poder, sí habló, quizá para acallar las críticas. Pero no dijo nada. El grupo de Caballero Míguez, en cambio, fue muy duro en todas las intervenciones y prometió seguir adelante con la regeneración del partido.
Con todos estos elementos no había sorpresa: la lista ganadora fue la de Abel Caballero, presidente ejecutivo, otra anomalía del PSOE vigués. En esta candidatura, concejales (Carmela Silva, vicesecretaria, Regades, Font, etc), familiares (la hija de Gallego, la hijastra de Font, la mujer de Regades) y otros miembros del clan del alcalde.
Gonzalo caballero: 'esto es un abuso más del poder municipal'
Al finalizar el recuento, a las doce y media de lanoche, Gonzalo Caballero se mostró frustrado por otra asamblea llena de irregularidades, aunque satisfecho por superar el 25% que da derecho a representación a la corriente crítica en los comités provincial y nacional, lo que el alcalde trató de evitar como fuera. Mantuvo que hoy mismo presentará los recursos para impugnar la asamblea y que lo ocurrido 'sólo se explica en base al poder municipal', que permite 'colar' como militantes a personas que sólo lo son nominalmente, ya que no participan más que en votaciones claves, y como ayer, fuera del horario y en grupos organizados que fueron entrando hasta colapsar las escaleras. 'Querían acabar con nosotros, pero no pudieron y vamos a seguir siendo referencia democrática', añadió Gonzalo Caballero.
Por su parte, Carlos Príncipe, que no pudo votar por estar suspendido, fue más rotundo: 'Es un éxito aguantar y alcanzar el 25 por ciento de los votos en estas circunstancias tan difíciles. Creo que o regeneramos el partido en Vigo o acabaremos pidiendo perdón'. En su opinión, el PSOE se reduce en la ciudad 'a la peligrosa pareja política de Carmela y Abel'. Además, añadió que 'creo que mi presencia les pone nervioso o les causa terror'.