Lunes 21 de mayo de 2012
última actualización: 10:25
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Unas 300 personas secundaron la concentración de protesta realizada por la Comisión por la Defensa de Ferrol Vello, apoyada por la delegación del Colegio de Arquitectos en la ciudad, para reclamar la paralización del derribo de la antigua Fábrica de Lápices de Hispania, que se inició la pasada semana por parte de una promotora que prevé la construcción en el lugar de 50 viviendas.
Los participantes en la protesta mostraron carteles con los dos muñecos entrelazados que durante años fueron el símbolo de los lápices Johann Sindel e Hispania que se fabricaron en la ciudad, en la factoría que se inauguró en 1934. También hicieron entrega de algunos de los lápices de cedro que fabricó Hispania.
El símbolo de los dos monigotes encabezaba la fachada principal pero fue retirado el lunes por la empresa encargada del derribo, que la pasada semana ya comenzó a demoler la antigua chimenea de 35 metros de altura. Precisamente, la fachada y la chimenea eran los dos elementos que los arquitectos habían solicitado que se conservasen del edificio.
En la protesta, el poeta 'Karlotty' dio lectura a un comunicado en el que lamentó que 'la necedad de los gobernantes parece que no va a acabar nunca'. El escritor recordó que durante años Ferrol se caracterizó por los sonidos de las sirenas de fábricas como Hispania, que levantaba su chimenea como símbolo de una época industrial de la ciudad, y lamentó que Ferrol sea una 'ciudad empeñada en borrar sus signos de identidad'.
'Ferrol está empeñada en llamarse ilustrada, ignorando que la ilustración no se puede ganar con dinero', añadió, y pidió a los supuestos 'ilustrados que escriban con el lápiz de la ignorancia cien mil veces: nunca volveré a destruir el Patrimonio arquitectónico de Ferrol'.
El derribo de la Fábrica de Lápices fue autorizado por la Dirección Xeral de Patrimonio tras la sentencia judicial favorable a los propietarios de la parcela, la promotora Jerpu, que se hizo con el inmueble en el año 1986, tras el cierre de la fábrica. En cumplimiento de la sentencia, el Ayuntamiento de Ferrol concedió licencia de demolición en diciembre del año pasado.