Lunes 21 de mayo de 2012
última actualización: 10:21
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Emmanuel Mielvaque (Nantes, Francia, 1972) es el director de Alma Consulting Group España y Portugal, consultora internacional especializada en la financiación de la innovación que acaba de publicar su barómetro anual sobre la realidad de la I+D+i en Europa. El grupo, con más de 1.700 empleados, factura 271 millones y está presente en Alemania, Bélgica, Canadá, Francia, Hungría o Reino Unido.

La séptima edición del Barómetro de Financiación de la Innovación analizó 2.041 compañías innovadoras, pymes, empresas medianas y grandes grupos de nueve países de Europa. De las 309 empresas españolas participantes, el 57% consideran la innovación una estrategia clave para su desarrollo y mantenerse competitivas y el 74% han utilizado las deducciones fiscales por I+D, lo que las sitúa como el pilar esencial del apoyo a la innovación. En el momento en el que se realizó la encuesta, el 73% manifestó un gran optimismo en el futuro innovador y el 53% reinvierte una parte importante de sus beneficios en I+D.
El 57% de las empresas consideran la innovación clave ante la crisis. En estos tiempos, ¿más empresas deberían incrementar su esfuerzo en I+D?
Las empresas son conscientes de la necesidad de innovar y que bajar su inversión en I+D+i es una amenaza real para su desarrollo en una economía basada en el conocimiento y la competitividad. Si para salir de la crisis parecía estar claro que necesitamos una modernización estructural de la economía, ¿cómo van las empresas a definir sus estrategias de innovación a largo plazo? La actual crisis es resultado de no disponer de un modelo económico basado en ventajas competitivas estructurales como las derivadas de la innovación. Por ello, el I+D es clave para crear un modelo económico con una competitividad más robusta, que nos haga menos sensibles a las crisis.
Las deducciones fiscales se sitúan como la opción más valorada para financiar acciones de I+D. ¿Cree que se mantendrán?
Si las empresas consideran las deducciones fiscales a la I+D como una medida clave es p orque han actuado, más allá de los efectos de financiación a corto plazo, como verdadera palanca en la competitividad de quienes se han beneficiado de ellas: estimulando las inversiones en I+D, el empleo en I+D y las innovaciones. El 62% de las empresas europeas que solicitan una deducción fiscal a la I+D han aumentado sus innovaciones lanzadas al mercado y el 49% de su personal dedicado a la I+D. Esperamos que los incentivos fiscales a la I+D+i se mantengan, a la vez esperamos que se introduzcan ciertas mejoras en el diseño de los mismos para que se beneficien un mayor número de empresas.