Lunes 21 de mayo de 2012
última actualización: 09:54
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Antonio Méndez y Paulo Jorge de Sousa comparten su pasión por el cine. Ambos, uno como director y otro como actor principal, se embarcaron en un proyecto común: el rodaje de un cortometraje, “Clandestino Xordo”, una cinta de 23 minutos.

Ayer, además se repartieron los nervios, ya que su film participó en el primer Certamen Vigués de Cortometrajes en Lengua de Signos que tuvo lugar en el auditorio del Centro Social Novacaixagalicia. La segunda característica en común de Méndez y De Sousa es que ambos padecen discapacidad auditiva y se comunican a través de signos.
Antonio Méndez comenzó en el mundo del celuloide hace dos años. “Siempre me interesó y comencé a ir por la asociación viguesa Pelixordo; presenté el proyecto y pensamos cómo abordarlo”. Reconoce que le gustan las películas y que disfrutó con esta oportunidad. Asegura que repetirá experiencia, aunque no lo considera como una salida de futuro. Sigue apostando por su oficio de zapatero.
De formación cinematográfica autodidacta, echa de menos un centro de formación donde tengan en cuenta las peculiaridades de su colectivo. Tuvo que aprender la importancia del enfoque de las manos, ya que en una producción de lengua de signos la gestualidad es fundamental.
Méndez recibió con orgullo la invitación a participar en el certamen: “Esta es la única oportunidad de ver películas rodadas en nuestro idioma, además las cintas que se proyectan son de gran calidad”.
Sin poder ocultar la emoción, Méndez coincidió una vez más en la sala con Paulo de Sousa, su actor protagonista. El intérprete amateur se mostró mucho más tranquilo, pero también satisfecho con su trabajo. “Soy carpintero, aunque ahora estoy en el paro; lo de actuar es por afición, aunque si me llegase una oferta interesante igual me lo pensaba”, confesó De Sousa, quien calificó su téctnica como espontánea y comunicativa: “Nosotros no tenemos dónde formarnos, por lo que hacemos lo que nos sale en cada momento; seguimos las indicaciones del director y lo repetimos una y otra vez”. Esta fue su segunda experiencia delante de las cámaras y reconoce que resultó mejor. Disfruta, porque le gusta verse en la gran pantalla.n