Lunes 21 de mayo de 2012
última actualización: 08:45
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Los 7.500 trabajadores de la planta viguesa de PSA Peugeot-Citroën se irán en unos días de vacaciones.

El próximo viernes será el último día de actividad en la fábrica hasta finales de agosto, periodo en el cual se acometerán obras de gran calado en la factoría con motivo del lanzamiento de los nuevos vehículos previstos para 2012 y 2013.
Hace unos meses que se inició la reforma en la zona de ferraje -donde las piezas de chapa se ensamblan- y ahora le tocará el turno a montaje, donde se van a realizar la mayor parte de las modificaciones -por eso es necesario que no haya actividad alguna-, con el fin de adaptar las líneas de producción existentes (la M1 -donde se fabrican las furgonetas Berlingo y Partner- y la M2 -donde se hacen los monovolúmenes C4 Picasso-) a los M3 y M4, dos coches que irán destinados a países emergentes de Oriente Medio, África y Europa del Este -la empresa apenas dio datos de sus características-. Además, la factoría sacará al mercado las versiones eléctricas de las furgonetas que fabrica en la actualidad y la previsión es de 15.000 anuales a partir de 2013.
En los distintos trabajos que se harán en las instalaciones de Balaídos participarán unos 1.500 efectivos y 250 empresas, según informó la dirección al comité hace unos días. El director de la planta, Pierre Ianni, avanzó hace unas semanas que dentro de poco se iban a empezar a montar las primeras carrocerías y la previsión es que la preseries den comienzo tras el periodo estival. No obstante, se trataría de una producción inicial muy reducida -en 2007 con las preseries de los C4 Picasso y Grand C4 Picasso se empezó con unas cinco unidades diarias- pues se trata de vehículos de prueba.
PSA Vigo prevé alcanzar los 600.000 vehículos anuales -este año estará en torno a los 400.000- y recuperar los 10.000 puestos de trabajo -los tenía en 2007- con estos nuevos lanzamientos.