Lunes 21 de mayo de 2012
última actualización: 08:21
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En tiempos de crisis, las obras de arte se revalorizan y los coleccionistas buscan un certificado que acredite su inversión. Susana González dirige Consultarte, la empresa con sede en A Coruña, que documenta, cataloga, tasa y valora piezas artísticas, a la vez que gestiona el perfil de las colecciones. Como especialistas han sido requeridos sus servicios desde Vigo en varias ocasiones, tal y como confirmó para este medio.

¿En qué aspectos requirieron su intervención las colecciones de la ciudad?
Realizamos diferentes valoraciones para organismos vigueses con distintos fines: adquisiciones, donaciones o actualización de valores. En el caso del Museo Quiñones de León,realizamos la valoración económica de los activos artísticos con el fin de actualizar los valores económicos. El proceso se realizó en diferentes fases a lo largo de varios años por su elevado número de piezas y su alto valor económico con una pinacoteca destacable en lo que a pintura gallega se refiere. Por otro lado, hicimos informes de valoración para el concello, archivos fotográficos: en algunos la compra se hizo efectiva y en otros no, por las coyunturas puntuales de la transacción. También se nos ha consultado la valoración de alguna escultura pública, pero sin entrar en el proceso de selección y en la elección final.
Y a nivel particular, ¿existe en el sur de Galicia un coleccionismo destacable?
En Vigo nos encargaron valoraciones económicas de herencias constituidas por mobiliario, artes decorativas o pintura, sobre todo, pintura gallega.
¿Cuál es el perfil del propietario de arte en la ciudad?
Creo que no hay una tradición coleccionista excesivamente arraigada, pero se puede señalar como el coleccionista tipo son personas con una media de edad de 35 a 50 años, poder adquisitivo medio-alto y nivel cultural medio-alto.
¿Qué estilo tiene más tirón entre los compradores locales?
Hasta no hace mucho, se coleccionaba principalmente pintura vinculada a Galicia, con especial interés por las vanguardias históricas: Laxeiro, Colmeiro, Seoane, Lugris o Maside. Sin embargo, los gustos cambian y la globalización permite que los intereses se inclinen por obra contemporánea. Siempre existen modas pero el abanico es amplio, por ejemplo autores portugueses como José Pedro Croft, Helena Almeida o Julião Sarmento o si hablamos de jóvenes gallegos: Tatiana Medal, Suso Fandiño, Pamen Pereira, Carme Nogueira o Ángel Núñez.