Lunes 21 de mayo de 2012
última actualización: 08:21
última actualización: 08:21
Última hora:
La Estación Marítima acogió ayer por segunda vez en apenas dos años la toma de posesión de un nuevo presidente de la Autoridad Portuaria, Ignacio López-Chaves, que releva en el cargo a la ya presidenta del Consello Económico e Social, Corina Porro.

Nadie quiso faltar a un acto que se caracterizó por su austeridad y rapidez ya que si el de Porro se prolongó durante casi dos horas, en el de ayer no hubo ágape para los más de doscientos invitados asistentes y apenas duró cuarenta minutos en los cuales las palabras más usadas fueron la necesidad de mejorar la colaboración y cooperación entre las distintas administraciones para que el Puerto salga fortalecido de la actual crisis económica.
El presidente de la Xunta presidió la toma de posesión de López-Chaves acompañado por cuatro de sus conselleiros, la presidenta del Parlamento gallego, la delegada de la Xunta en Vigo, el presidente de la Diputación y los concejales populares del Concello de Vigo, entre otros. También el alcalde regresó a la Estación Marítima tras varios meses de ausencia en los consejos del Puerto por desavenencias con la anterior presidenta y su contrincante electoral y lo hizo acompañado por varios de sus concejales. Junto a ellos, los anteriores presidentes de la Autoridad Portuaria, ex alcaldes y representantes de los sectores económicos y sociales de la ciudad.
Tras leer los preceptos legales, Ignacio López-Chaves juró su cargo, para el que comprometió “su trabajo, esfuerzo y capacidad”. El popular destacó sus raíces y aseguró que “para un vigués que desarrolló toda su vida profesional, personal, académica y política en esta ciudad es un orgullo presidir el Puerto”. “Sé a donde vengo y lo que el Puerto significa”, aseguró el ya presidente de la Autoridad Portuaria, que hizo referencia a la difícil situación económica y pidió el “trabajo de todas las administraciones” para superar la complicada coyuntura económica. “Ofrezco mi colaboración sincera”, aseguró López-Chaves empleando una frase que más tarde sería también utilizada por Abel Caballero, aunque no parece probable que ambas instituciones sean capaces de salvar sus diferencias en un futuro cercano.