última actualización: 17:42
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Hace ya unos días que se hacía realidad la fusión de dos importantes compañías aéreas: Iberia y BA. Nadie discute que con esta fusión la nueva empresa pasa a ser realmente grande en volumen de pasajeros y facturación pero ¿es grande atendiendo a sus clientes? Paso a relatar un ejemplo de ‘marketing’ de Iberia, un hecho sucedido hace solo dos días y que por implicar a un menor es todavía, si cabe, más bochornoso.
El pasado lunes, 11 de agosto, mi hijo de cinco años de edad realizó un vuelo Vigo-Madrid para el que previamente se había contratado un servicio de acompañamiento, con el recargo que corresponde en el precio del billete. En ningún momento durante la reserva del billete o durante el embarque del menor se le advirtió al adulto autorizado a acompañarle hasta la puerta de embarque que el que el menor viajase con equipaje de mano pudiera suponer un problema. De hecho el menor pasó al embarque con un trolley pequeño, con las medidas reglamentarias para llevar en cabina.
Al encontrarse ya en la cola para embarcar, la ‘persona’ encargada de trasladarle desde la puerta de embarque al interior del avión pregunta si el niño viaja solo. La persona autorizada a acompañarle hasta este punto contesta que sí, y esta ‘persona’ mirando al equipaje pregunta ¿y viaja con esa maleta? De nuevo el adulto que le acompaña (abuela del niño) contesta que sí, y esta ‘persona’ en ademanes imposibles para atender al público y menos delante de un menor del que va a hacerse cargo, responde:
¿Puede el niño con esta maleta? La abuela responde, pues probablemente no, porque tiene solo cinco años, a lo que este ‘señor’ replica que él no es ningún porteador de maletas y que si quiere que el niño embarque, la maleta debe quedarse. La abuela no daba crédito, ya que era simplemente acompañar al menor hasta la cabina, (es decir, el recorrido del ‘finger’), donde la tripulación seguramente no tendría ningún problema en colocar la maleta en el portaequipajes correspondiente. La abuela insistió que la maleta debía viajar con el niño y recibió la misma respuesta, si quería que el niño viajase la maleta debía quedarse en tierra.