A nuestros políticos sólo les interesa su sillón. Es claro que todas las noticias giran entorno a sí uno se queda o si otro se va, si este anticipa elecciones y si aquel tendrá socios para gobernar con comodidad. Sí, comprendo la importancia de estas cuestiones para el sistema democrático, pero me gustaría que mientras tanto alguien se ocupara de lo mio, de lo nuestro, de lo de todos…
No perderé un minuto de sueño si el presidente pierde su sillón y pilla una contrata en Correos, si la conselleira de educación se larga a Mozambique con algún programa de alfabetización o si al conselleiro de medio ambiente lo contratan de vigilante jurado en las canteras de Quiroga… Esto no me preocuparía en absoluto.
Pierdo el sueño sin embargo por el futuro de nuestra educación: preocupados más por el envoltorio que por el producto. ¿Cómo es posible que todos aúllen al unísono que el futuro pasa por más I+D+i mientras le ponen cargas de profundidad al sistema educativo, y arrasan toda posibilidad de desarrollo sostenible?
I, de incompetentes (porque la investigación debe ser otra cosa que hacen los mileuristas si pillan alguna beca de vez en cuando). D, de deprimente espectáculo comprobar que los desarrollos legislativos se hacen de espaldas a los especialistas en el tema; ni manifestaciones ni quejas formales sirven para nada cuando votan leyes y decretos vinculados a sus clientelas políticas. La i miníscula la reservo para las múltiples ocurrencias de iletrados de toda calaña que suben en la administración pública gracias a la ‘libre designación’ y que con el tiempo verán blindadas sus jubilaciones con la bonita cifra de 15.000 €uros anuales.
¿Cómo hay que decirlo para que se nos crea? Los escolares no son idotas por mucho que algunos se empeñen en tratarlos como tales. La educación de un alumno no puede fragmentarse en cuñas publicitarias de 30 segundos, para eso ya está la televisión (perdón, estaba, porque ahora se nos mete en el salón de casa cualquier imbécil y no queda más remedio de aguantarlo o apagar el aparato!)
Pues nada oiga, que siguen sordos! ¿Saben ustedes lo que se nos viene encima? ¿Quieren saberlo o prefieren ver la tele? Aquí dejo un spot esperando no aburrir:
En primer curso de Secundaria Obligatoria dos horitas semanales para aprender algo de cultura religiosa –laica- y quienes no deseen aprender esas ‘cosas raras’ no harán nada, a la sala de usos multiples –si la hay- y que jueguen con el móvil si lo tienen cargado.
En segundo curso la cosa se pone seria: dos horitas para convertirlos en ciudadanos y hablar de los derechos humnos –estaría bien si esto pudiera hacerse con infantes de 13 años a punto de salirsele las hormonas por las orejas- y para completar la broma otra hora de cultura religiosa (serán cientos los que se vayan a jugar con el móvil).
En tercero un respiro, sólo una hora de móvil o cultura religiosa. Bien…!
En cuarto curso doblete, le dedicamos al móvil una hora (cultura religiosa) y a la Ética-Cívica otra hora. Ahora que tienen 15 años mejor no hablarles mucho, igual se te cabrean…!
Ya hemos titulado en secundaria obligatoria! El fracaso escolar se ha reducido notablemente mientras las expectativas de los futuros bachilleres aumentan.
En primer curso de Bachillerato vamos a regalar 4 materias: un poco de educación física, otro poco de religión católica o la ‘Nada’, algo de ciencias para el mundo contemporáneo que ni dios sabe lo que es, y un aire de filosofía y ciudadanía para no cansar demasiado.
Si a pesar de las rebajas, suspenden 4 materias en primer curso, promocionarán a segundo de bachillerato para empaparse del ‘ambiente’ preuniversitario que reinará sin duda en estas aulas. Al menos los alumnos podrán ir sacando la religión católica o la ‘Nada Dos’ , para mejorar el expediente.
¿Dónde está la reponsable de esta maravillosa I+D+i?
A veces en La Toja por estrés… y otras viajando por USA para vender programas educativos que aquí no funcionan pero molan cantidad…!
Ustedes sabrán perdonarme las tonterías, soy profesor de filosofía.