última actualización: 09:14
El titular de este escrito no es un capricho mío como seguidor del Real Madrid, más bien me lo inspiró un jugador innoble que juega en la Liga Española de Fútbol, concretamente el Barcelona y que por su comportamiento no merece jugar en un equipo de esa categoría lo respeto y no debía tener componentes de esta calaña en sus filas y que no hacen más que desprestigiarlo.
Todos recordamos cuando el Barcelona quedó campeón de la Liga y este sinvergüenza, en su falta de educación, cultura, ética y moralidad, tuvo el atrevimiento de gritar como un energúmeno, ‘Madrid, cabrón, saluda al campeón’. Cuando le advirtieron de su barriobajero e innoble comportamiento, pidió perdón, pero no por su voluntad, se lo exigieron sus jefes y compañeros. Los habitantes de la capital y los madridistas que presenciamos su corrección no le hemos perdonado y la herida sigue sin cicatrizar. No se puede perdonar lo imperdonable.
Su sinvergüencería sobrepasó todos los límites, el pasado domingo todos presenciamos como provocaba su expulsión, para perderse por sanción el próximo encuentro, contra el Madrid y soportar lo que se le venía encima. Eso se llama cobardía y no saber asumir sus responsabilidades. Quien siembra vientos recoge tempestades.
Su equipo no sé si habrá pensado imponerle alguna sanción por esta autoexclusión, no debería ser tan impresentable como él y pasar página, de lo que si no tengo duda es que como apreciamos todos la tarjeta la provocó para no poder estar en el partido siguiente y ese no es el interés del club que pienso desearían y necesitarían alinearle y si tenía que afrontar su responsabilidad que lo hiciera como un hombre y no esconderse como lo que es, ‘un cobarde’.
Este ‘cabecita de ajo’ del cual en su día se deshizo el Madrid, por conflictivo, aparte de ignorante y primitivo no merece no sólo no jugar en este país tampoco debería estar en España, pero también parece ser que estos también son los planes que tiene su club el Barcelona. Despedirlo. Cuanto antes se vaya mejor, cuanto antes el Barcelona se deshaga de él, más tranquilos quedarán y nosotros también. Extranjeros sí, energúmenos no.