última actualización: 15:05
En unos días estaremos enfrascados en el Festival de Eurovisión. Todos los países participantes se preparan para tal evento, llevando a éste lo mejor de su música y de su gente, pero en este nuestro país, según palabras de un gran abogado y mejor persona, es el país de la ‘coña marinera’.
Es por eso que este año, por obra y gracia de una empresa, nos va a representar no sé quién, con no sé qué canción. Si Chichi, si Triqui Triqui, o algo parecido. Lo que yo auguro a dicho tema es que nos van a abuchear desde el principio hasta el final, pero bueno, eso no importa, lo importante es que desde que vio la luz dicho bodrio está dando pingües beneficios a la empresa que le parió y que se lava las manos al pedir que fuese escogida mediante llamadas telefónicas. Si ganan, el mérito se lo llevará la empresa, si no, la culpa se la cargan a quienes llamaron. Señores, seamos serios de una vez por todas, pues nos jugamos el prestigio de España en algo tan fundamental como es el arte de la música. Señores de la SGAE y del Gobierno, echen manos de esto y, como dice el refrán popular, ‘zapatero a tus zapatos’.