PP y Ciudadanos, entre al emor y la intriga

PP y Ciudadanos, entre al emor y la intriga

 Momento difícil y complicado para estos dos partidos del centro, como lo es cualquier diferencia entre dos seres humanos que se conocen e intentan un acercamiento, o romance, a expensas de que sean más las coincidencias que las divergencias o intrigas de terceros. Tal vez el trato y comprensión entre ambos deberían marcar sus relaciones de futuro, y si apelamos de verdad al sentido común, será la regeneración y si fuere menester el pedir perdón, quienes estarían abriendo el camino para el encuentro feliz, axioma tan poco utilizado en la política actual, a sabiendas que la comprensión y el perdón produce coincidencias y fabrican allanzas estables y rentables para mirar al futuro con solvencia y pueden proporcionar una convivencia en paz y feliz.
Es el PP quien deberá iniciar un periodo de reflexión y regeneración interna, inmediata para solventar los errores de ayer que hoy trascienden y acorralan a su organización, la corrupción,que fue obra de una mafia que penetró en su partido, con muchos cómplices internos y algunos se dan el lujo de salpicar con sus intrigas y falsedades a los pocos honestos que le plantaron cara en su día y los sacaron del partido. Ese fue el trabajo sordo, pero efectivo iniciado por Mariano Rajoy, cuya honestidad y solvencia moral ya quedó demostrada con el rescate económico de España y salvarla de la bancarrota heredada, lo que nadie se atreve a negar, salvo aquellos que a este desastre nos condujeron y hoy, con la cara muy lavada y llenos de cinismo, intentan acusarlo con falsedades para tratar de ocultar sus corruptelas, con retranca y superiores a las del PP. El tú mas, ya no tiene sentido y cada palo debe aguantar su vela. Solo servirá la regeneración para sobrevivir armoniosamente en sociedad. Si no somos hoy capaces de analizar sus causas, menos podemos ver el futuro con solvencia y paz.
Lo de Ciudadanos merece, a día de hoy, respeto y comprensión por ser un nuevo partido de centro, sin definir su rumbo y destino. Al navegar hoy con una tripulación prestada nos ofrece muchas dudas al pescar a sus votantes en caladeros por identificar.
Pero si podemos vaticinar que la gran mayoría son del PP y otros del PSOE, ambos, ubicados de momento en Cataluña, tal vez las cesiones y descuidos permanentes, faltos de los controles habituales, permitieron mas corrupción y la amenaza velada a nuestra Constitución y Leyes, con el agravante de lo ya provocado hoy. Todo ello terminaría con la paciencia y algo más de quienes viviendo en Cataluña, quieren seguir siendo catalanes y españoles, pero los dejamos solos ante el peligro separatista, algo que Ciudadanos aprovechó y viene trabajando arreo y denunciando desde hace años, y ya consiguió convencerles para ser hoy la primera fuerza política  en las pasadas elecciones allí, lo que amenaza con trasladar dicho triunfo a toda España, pero hay muchas incógnitas que deben aclarar antes.
Y es aquí donde empiezan los corre-corre, nerviosismo y desencuentros con descalificaciones y golpes bajos incluidos que ambos deben evitar, teniendo en consideración que gobernamos sin ser mayoría y con su ayuda, pero algunos dirigentes mal asesorados o faltos de reflejos pero llenos si de complejos y soberbia, ignoran que una parte sustancial de sus votantes eran militantes del PP, que buscaron refugio y alivio en dicho partido, desquiciados y asustados por los casos de corrupción y pérdida de ideología afin con moral y ética incluidas, y ya nos avisan hoy que sólo regresarán a su casa habitual y original si aprecian en su partido la voluntad de corregir y castigar a los infractores caiga quien caiga. Tratar de ocultar todo esto y enfrascarse en una guerra fraticida entre hermanos, no tendrá sentido y menos resultados satisfactorios para ambas organizaciones, pero eso sí, con una pérdida mayor para el PP, que urgentemente necesita rescatar y convencer a esa mayoría de españoles que reconocen el trabajo y rescate económico  de Mariano Rajoy, pero que le suscita muchas dudas, en lo político, social y comunicacional. Y, eso solo lo rescateramos con un trabajo de campo y calle, con habilidades y firmeza para defender nuestra ideología y programas afines, exhibiendo sin complejos los valores éticos y morales que nuestros fundadores nos entregaron como relicario para proteger y potenciar ese centro derecha, por ellos inspitado y fundado, defenderlos con pasión y razón es nuestro deber, o morir en el intento... no hay otra.