La confiscación de una parte de nuestra Historia

La confiscación de una parte de nuestra Historia

 Es lo que hoy persigue la izquierda capitaneada por el PSOE de Pedro Sánchez, Izquierda Unida, Podemos y sus mariachis en la sombra, sin importarle para nada el daño que ocasionaron a nuestra pujante y democrática sociedad, pero discordante en lo político por el obcecado empeño de revivir aquel Frente Popular, retrógrada y revanchista de antaño, para trasladarnos a sus desgraciadas consecuencias, teniendo como punta de lanza el nuevo proyecto de ley, para reforzar y profundizar en la memoria histórica de Zapatero  y que Pedro Sánchez pretende hoy reforzar y ampliar con su proyecto de revisión profunda de la citada ley y llevar su partido, a la parcela radical y extremista que hoy dominan Pablo Iglesias y s combo mediático. Y alejarse cada día más de esa España democrática, que fundaron hombres valientes y patriotas que supieron conjuntar sus sentimientos políticos contrapuestos para olvidar y perdonar el 78. Y con ello crear ese futuro de esperanza y progreso democrático, que nos alejó de aquellos traumas del pasado y buscó la convivencia entre los españoles.
Su nuevo proyecto para endurecer y radicalizar la memoria histórica y con retranca. Ya fue ingresado y publicado en el Boletín Oficial de las Cortes el 22-12-17, sin que ello preocupara a nuestra clase política en lo más mínimo, y mucho menos a los medios de comunicación progresistas que mañana, tarde y noche se dedican a confundir y reconstruir sus torticeras y falsas historias, que llenas de fantasía, inimaginables y supinas, pretenden hoy arrebatarnos a todos los españoles. La libertad de expresión para legalizar sobre la marcha a sus nuevos comisarios políticos con poderes especiales para confiscar, intervenir, destruir, silenciar, multar y encarcelar a cualquier ciudadano español que discrepe o muestre alguna disconformidad con su versión. Frente Populista de la historia española del siglo XX, con la que engañaron a muchos españoles durante años, ayudados por la astucia de una izquierda radical, sin norte y patria, y las cobardías, silencio y complejos de una derecha sumisa, ambas tenían la obligación de defender la verdad y no lo hicieron. De aquellas cobardías de ayer, estas amenazas destructoras de hoy, que nos obligan a defender las verdades y legados sin más excusas, o seremos secuestrados por quienes hoy, al acecho, maniobran para acabar con el Centro Derecha de España, e imponernos su deriva comunista.
Sus intenciones están basadas en la doctrina del nuevo socialismo del siglo XXI, el que Cuba inventó para esconder o camuflar, su nefasta dictadura del nuevo comunismo, la que ya infectó a Venezuela, donde está haciendo hoy las pruebas de campo, con desgraciados y miserables resultados, que parece ser, una parte de la izquierda española, confundida en su radicalismo, cínico y revanchista, intentan justificar y trasladar aquí para revivir su viejo proyecto con un Frente Popular moderno. Su contradicción no puede ser más explícita y falsaria, pero su cinismo ya rebasó la farsa para alcanzar ribetes de tragedia. Fabrican una nueva ley para combatir y castigar los supuestos excesos de la dictadura franquista, que ya terminó hace cuarenta años. Pero paralelamente apoyan y protegen a otras dictaduras similares o más sanguinarias como las de Cuba o Venezuela. Esas son de izquierdas y para ellos tienen bula, así menosprecian y traicionan los sacrificios y valentía de quienes renunciaron a sus sentimientos políticos dispares, aquel 78, para facilitarnos la llegada de la democracia a todos los españoles, la que nos proporcionó cuarenta años de progreso y libertades, y sin rodeos, esta sería la mayor traición a su memoria y sacrificios, ya que sus logros están en peligro hoy, con esta nueva ley revanchista, que ya está aplicando en comunidades y ayuntamientos donde, juntos y revueltos hoy gobiernan, poniendo en peligro nuestra estabilidad social, económica y política.