VIGO

Los "viguismos" con el origen más extraño

Una orquesta, una publicación económica y una revista de divulgación tienen nombres que llaman la atención

La Orquesta 430, el Ardán y Glaucopis, tres de los curiosos nombres que circulan en Vigo.
La Orquesta 430, el Ardán y Glaucopis, tres de los curiosos nombres que circulan en Vigo.
Los "viguismos" con el origen más extraño

nnn Hay algunas palabras de uso exclusivo en Vigo, “viguismos” como la famosa “patatillas”, llamadas “patatas fritas” o “de bolsa” fuera de la ciudad. También se anotan topónimos de raíz desconocida, como Berbés, que quizá no sea otra cosa que el puerto romano de Burbida, como sostiene el investigador César González Crespán. También descarta que Vigo provenga del latino Vicus y apunta al prerromano Vico, como se llamaba el castro. Algo similar pasa con Gamboa, que describía una entrada frente al mar: la Porta da Gamboa o Camboa fue erigida en 1656 y demolida en 1853. En 2009 se encontraron sus restos y para sorpresa general la base estaba más cerca de Carral que de la calle que lleva su nombre hoy. Pero hay otros viguismos más extraños que se corresponden con publicaciones o eventos culturales, que se emplean a menudo y cuyo origen es a menudo una incógnita.
Glaucopis. El boletín del Instituto de Estudios Vigueses lleva tal nombre en honor de Atenea, diosa griega de la sabiduría. Era conocida como la diosa “de los ojos glaucos”, es decir, azules. Fue una idea original del ya fallecido Gerardo Sacau que se consolidó. Nada que ver directamente con Vigo y sí con la cultura y el saber.
Ardán. La publicación más importante del Consorcio Zona Franca está dedicada a una roca. Así de sencillo. Una piedra en el mar que se encontraba frente a Bouzas y que acabó desapareciendo al construirse la plataforma donde se asientan el puerto y CZF. Tenía importancia porque servía de “marco” para los marineros. En su honor fue bautizado el prestigioso informe anual sobre las empresas.
430. La orquesta viguesa sinfónica, nacida del Conservatorio Superior, ostenta un número como nombre. O más en concreto unas cifras, ya que se denomina “Cuatro Treinta". ¿y qué es? En música, la nota patrón de afinación tradicional ha sido La con oscilación de 430 Hz, la pauta durante siglos. Aunque desde mediados del XX ha comenzado a imponerse el La 440 del diapasón. En su honor, la orquesta viguesa. 
Marisquiño. El festival más famoso de Vigo nació como una sencilla reunión de deportes urbanos, skate y otros. Las primeras ediciones caseras se celebraron en el Castro. Luego comenzó a crecer y se trasladó a Samil primero -quizá donde vuelva- y a las Avenidas después. ¿El nombre? Pity, el que fue su primer director y que acaba de ceder el puesto, lo resumió de forma muy sencilla: estaban buscando una denominación y se planteó que fuera algo ligado con Galicia, como el marisco. Nada que ver, pero en su diminutivo sonaba a producto gallego. Y ahí se quedó.
Ardora. Otro boletín, éste de la Fundación Provigo, que durante años marcó la temperatura de la economía viguesa y la evolución de diversos marcadores. Era eficaz y eficiente. Su creador optó por el nombre ”ardora” por dos motivos: porque era al mismo tiempo una aplicación informática para docentes y un fenómeno marino singular, muy del gusto de una ciudad volcada a la pesca: cuando el mar brilla por bacterias que emiten luz.