VIGO

Vigo prueba en España un test para detectar cáncer de pulmón

Universidad de Vigo y Sergas patentaron un marcador, que ahora se valida en pacientes

El catedrático Javier Rodríguez Berrocal, en el laboratorio.
El catedrático Javier Rodríguez Berrocal, en el laboratorio.
Vigo prueba en España un test para detectar cáncer de pulmón

nnn Pacientes de los complejos hospitalarios de Vigo, Ourense y Santiago participan en un proyecto de investigación para validar un método de diagnóstico precoz y no invasivo de cáncer de pulmón. Es un proyecto nacido de la colaboración entre la Universidad de Vigo y el Sergas  que apoya la Sociedad Española de Neumología y que ahora se extenderá al resto de España con al menos cinco instituciones de prestigio dispuestas a participar, entre ellas el Hospital La Fe de Valencia. 
Éste es uno de los proyectos en los que se fijó un grupo de jóvenes vigueses que tienen el deporte como afición y la solidaridad como seña de identidad. Se trata de la asociación Vigo contra el Cáncer, que celebra el próximo día 23 de octubre su cuarta carrera solidaria. Los fondos que recaudan se destinan a la investigación y en dos ocasiones se fijaron en el grupo de Biomarcadores Moleculares de la Universidad de Vigo, que lidera el catedrático Javier Rodríguez Berrocal. ¿En qué proyectos concretos colaboraron? Eran dos, uno relacionado con el cáncer colorrectal y el ya mencionado sobre el cáncer de pulmón. Los investigadores buscaban un método de diagnóstico sencillo y en fase temprana de la enfermedad. A día de hoy todo el mundo conoce una prueba rutinaria como el PSA (mide la concentración de esta proteína en la sangre de un hombre) para detectar un posible cáncer de próstata. La Universidad de Vigo y facultativos del Sergas con los que colaboran desde hace años buscaban algo similar: moléculas que se puedan detectar en sangre o en otros líquidos biológicos (como el derrame pleural) para ayudar a diagnosticar un cáncer de colon y un cáncer de pulmón en fase temprana. Para el primer caso el marcador es la proteína CD26 y para el pulmón la calprotectina. Las dos fueron patentadas al 50% por la Universidad de Vigo y el Sergas. A partir de ahí, una vez que demostraron que el marcador funcionaba en el laboratorio con un número reducido de pacientes, lo llevaron a los hospitales y los resultados que están obteniendo son “muy prometedores”, según afirma Berrocal.
Necesitan hacer la prueba en un número importante de pacientes para que los resultados sean “absolutamente concluyentes” con respecto a su sensibilidad y especificidad (que no de falsos positivos) porque es la condición necesaria para que una empresa farmacéutica quiera desarrollar un kit de diagnóstico.
En cuanto a la investigación relacionada con el marcador para el diagnóstico del cáncer de colon, la colaboración entre la Universidad y el Sergas empezó hace años y recibió un impulso con una ayuda de la Asociación Española contra el Cáncer de 1,2 millones están validando el marcador en un estudio multicéntrico en el que participan hospitales de Barcelona, Ourense, Vigo, Las Palmas y Alicante. Solo en el área de Vigo tienen el suero de 1.600 pacientes y 600 analizados.
 

“La investigación que realizan los facultativos del Sergas es heroica” 

 ¿Cómo empezó su relación con Vigo contra el cáncer?
 Un día recibí la llamada de un chico muy joven que estaba organizando una actividad que iba a generar dinero y lo quería dedicar a colaborar con un grupo que hiciera investigación aplicada sobre el cáncer. Me sorprendió porque no es habitual que alguien te llame para ofrecerte dinero, pero quedamos en mi despacho y me parecieron muy apasionados y muy ilusionados con la idea. A partir de ahí nos implicamos, como receptores del  dinero pero también como colaboradores en la convocatoria, incluso corrimos en la carrera.
 
La primera carrera se dedicó a la Asociación Española contra el cáncer. ¿Por qué cambiaron?
Decidieron seleccionar un proyecto de investigación en el entorno más cercano. Nos conocieron a través de internet y por alguna consulta que hicieron a Feuga. Hubo hubo buen feeling, también porque nos encantaba la idea. 
¿En el momento en que la sociedad civil se decide a apoyar proyectos, como está la financiación pública de la investigación?
Con carácter general está muy mal y va a peor. Ahora el poco dinero que hay es para grandes infraestructuras, para grandes centros de investigación, pero no para la investigación concreta de grupos de investigación. Y todo el dinero que hay es financiación pública y es escasa, a través de la Xunta, el Ministerio o europea, por eso es especialmente llamativo y bonito que hubiera un dinero de manos privadas a través de un mecenazgo.

Hasta ahora no se habían visto muchas iniciativas de mecenazgo como esta.
 Esta donación es la primera que se hizo en la Universidad de Vigo en forma de mecenazgo (un dinero concreto para un objetivo concreto) y tuvimos que desarrollar el mecanismo para que ese dinero pudiera llegar directamente al grupo y conseguimos que llegara al cien por cien. Ahora ya sabemos cómo hacerlo, ojalá fuese un ejemplo para otros porque  la financiación pública nunca es suficiente.

¿Cómo es trabajar con los facultativos del Sergas?
Llevamos más de 20 años trabajando con ellos. Su actividad es heroica porque la investigación para nosotros es parte de nuestro trabajo, pero ellos generalmente la tienen que desarrollar al margen de su trabajo asistencial y a veces sin demasiado apoyo por parte de la dirección. El trabajo tiene más mérito por su parte. Y nosotros sin la donación de muestras y sin la información sobre el estado del cáncer no podríamos hacer nada. 

¿Con quién colaboran?
Con el grupo del jefe del Servicio de Neumología del Complejo Hospitalario de Vigo, Alberto Fernández Villar, y con los servicios de digestivo del Chuvi y del Complejo Hospitalario de Ourense, con Vicente Hernández y Joaquín Cubiella.