VIGO

La nueva estiba, dispuesta a paralizar los puertos

El Congreso valida el decreto-ley que pone fin al sistema de monopolio en la descarga y los sindicatos negociarán bajo la amenaza de huelga desde el día 24

El ministro de Fomento habla con su antecesora, Ana Pastor, durante el debate en el Congreso.
El ministro de Fomento habla con su antecesora, Ana Pastor, durante el debate en el Congreso.
La nueva estiba, dispuesta a paralizar los puertos

El Gobierno sacó adelante el real decreto-ley de reforma de la estiba, convalidada en el Congreso con 174 votos a favor (PP, Cs, PNV, Foro Asturias y UPN), 165 en contra (PSOE, Unidos Podemos, ERC y Compromís) y 8 abstenciones de PDeCAT, y una bronca monumental en el palco donde había estibadores, apoyados por Podemos. Así, el Ejecutivo validó la reforma de la estiba, exigida por la Unión Europea, en un segundo intento, después de que el primer real decreto ley por el que se liberalizaba el sector fuera rechazado por la misma Cámara hace dos meses.
El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, mostró la satisfacción del Gobierno con la convalidación del real decreto-ley, que "acaba con el último sector monopolístico que quedaba en la historia" y la estiba pasa a ser un sector productivo liberalizado, y que permite a España cumplir como país y recuperar "un crédito perdido" en Europa.
El Ministerio de Fomento prevé mandar a Bruselas inmediatamente la convalidación del real decreto-ley que liberaliza la estiba para que se desestime "lo antes posible" el procedimiento abierto a España y las multas pendientes.
De la Serna confía en que el Tribunal de Justicia de la UE paralice y desestime el procedimiento sancionador abierto a España, aunque ha dicho: "No sabemos si esto será suficiente para no pagar la primera parte de la multa" que supera 24 millones de euros.
Por su parte, los sindicatos de estibadores manifestaron su "decepción" con el resultado de la votación y mantienen las ocho jornadas de huelga, previstas a partir del próximo miércoles (lunes, miércoles y viernes, en horas impares), aunque intentarán convocar cuanto antes a la patronal en una mesa de negociación.
El ministro ha pedido a los sindicatos y a los empresarios que se sienten a negociar desde el lunes porque el real decreto que desarrollará el reglamento del real decreto-ley recoge "muchas cuestiones negociadas" y "tiene todas las facilidades del mundo para alcanzar un acuerdo".
En este sentido, ha señalado la petición de los representantes de los trabajadores de poder cerrar los convenios colectivos puerto a puerto.
"No hay razones para la huelga, hay razones para el diálogo", ha dicho De la Serna, que ha afirmado que se garantiza el mantenimiento del empleo y el real decreto servirá para mejorar la productividad de las empresas. En la misma línea, se ha pronunciado el portavoz del PDeCAT en el Congreso, Carles Campuzano, que argumenta la abstención de su partido, clave para sacar adelante la reforma, en el compromiso con Europa y en que no sólo beneficiará a los estibadores sino a "miles y miles" de trabajadores que no están en los puertos, pero sus actividades sí están vinculadas.
Aunque el real decreto-ley "hace de todo menos garantizar el mantenimiento del empleo", el responsable de La Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM), Antolín Goya, reconoció que el nuevo texto deja "herramientas" para poder trabajar y negociar, lo que no hacía el anterior. Asimismo, contiene algún avance positivo en temas como la formación o de ámbito, fruto del trabajo de algún grupo parlamentario como PDeCAT, añadió.
No obstante, a su juicio, todos esos avances "pierden intensidad" en la medida que el empleo y la garantía de continuidad en el mismo no está regulado, pero el desarrollo reglamentario del decreto-ley "da un poquito de potencia a la negociación colectiva" que permite poder afrontar la situación de otra manera que hace dos meses.
El anterior texto no posibilitaba la negociación: "Te colocaba amarrados de pies y manos", mientras que el nuevo: "Nos deja en una posición en la que podemos intentar resolver el conflicto". Goya señaló que los trabajadores no salen derrotados sino sabiendo que su objetivo "sigue siendo exactamente el mismo: la garantía del empleo y que los estibadores sigan teniendo estabilidad y continuidad", para lo que van a trabajar y dar "una oportunidad" a la mesa de diálogo con las empresas. "Vamos a intentar de forma ordenada y normalizada conseguir los objetivos".