VIGO

Los vecinos se organizan para vigilar al ''Palillero''

Los vecinos siguen al  "rayacoches"  y frenan sus nuevos intentos de atacar a vehículos aparcados y bloquear portales con palillos.

Los vecinos se organizan para vigilar al ''Palillero''

nnn El temor ha pasado a mejor vida entre los residentes en los barrios vigueses de A Doblada y O Calvario. Los vecinos del ''Palillero'', sobrenombre con el que se conoce popularmente al octogenario que raya coches e introduce palillos en las cerraduras, han dado un paso adelante y comienzan a vigilarle por las calles para evitar que cause más desperfectos. El conflictivo octogenario encuentra ahora respuesta por parte del vecindario ante una situación que se repite a diario a pesar de la intervención policial.
"Lo tenemos amargado. Cuando nos ve se pone a dar vueltas y se sienta para hacer tiempo esperando por si nos vamos. Al vigilarlo se corta y no puede ponerse a rayar coches", asegura Luis uno de los afectados por el ''Palillero'' que comenzó en las últimas semanas a organizarse con otros habitantes del barrio en las patrullas vecinales. Afirma que el octogenario sabe perfectamente lo que hace y les profiere insultos cuando le siguen por las calles de A Doblada y O Calvario. "Tiene mucho carácter y fuerza. El pasado domingo un amigo y yo fuimos a pedirle explicaciones y lo primero que hizo fue agarrarle las gafas y rompérselas", añade. Luis cuenta que cada vez son más los vecinos que, hartos de tantos actos vandálicos, vigilan al 'Palillero', conocen su rutina y saben en qué edificio vive. "Se recorre todo el barrio sin problema. Tiene una agilidad impresionante para los 80 años que tiene. Cada vez que lo vemos ya nos avisamos entre nosotros para tenerlo controlado", apunta José Manuel, otro vecino afectado que vigila al hombre. "A mí me hizo de todo en el coche: lo rayó por todos los lados y le metió el palillo", cuenta.
Este diario encontró ayer al octogenario cerca del Mercado de O Calvario, seguido por uno de los vecinos vigilantes al que insultó y amenazó con un adoquín en plena calle. Al ser preguntado, el octogenario señaló que no tenía "nada que decir" sobre su actos vandálicos y la nueva actuación de sus vecinos para frenarle. Acto seguido, volvió a coger el adoquín y repitió sus amenazas e insultos. 
"Estamos muy hartos y llamamos a la Policía cada vez que lo vemos cerca de los coches, pero no pueden hacer nada. Lo traen a casa y a los cinco minutos vuelve a bajar a la calle, como el otro día", explica Luis, que reconoce haber sido citado para declarar en el Juzgado por los daños ocasionados por ''El Palillero''. "Parece que solo sabe hacer el mal y por mucho que diga que está mal por la operación de varices, no es cierto, controla perfectamente la situación. Además de los palillos, también utiliza cerillas", admite David, el vecino amenazado con el adoquín ayer en O Calvario. Ambos coinciden en que el barrio está "cansado" tras "demasiados años" viviendo esta situación con su vecino. "Es una persona mayor y al final si se te cruza el cable y le pasa algo, tenemos que pagar nosotros y es un problema", comentan.
Otro de los afectados por ''El Palillero'' es Arlex, vecino de la calle Urzáiz y de origen colombiano que se ha visto obligado a llamar al cerrajero en tres ocasiones para poder sacar el palillo de la cerradura de su portal: "Vino por la mañana y metió el palillo. Alguien no se fijó y al intentar abrir con la llave se atrancó la puerta. Por la tarde volvió y puso otro. Ahora siempre tiene que haber alguien en el piso porque no tenemos otra forma para poder entrar". Arlex cuenta que tras gastarse 300 euros en arreglar el portal, ahora utiliza unas pinzas para poder quitar el palillo del cerrojo, aunque a diario se encuentre "la obra" de ''El Palillero''. "Un día le llamé la atención por cómo me estaba dejando el portal y su respuesta fue que me iba a rajar el cuello con una navaja que llevaba en el bolsillo. Dijo que me iba a matar y me mandaría a mi país", afirma el colombiano. n