CRIMEN EN VIGO

El vecino de Sárdoma hallado muerto recibió varios golpes en la cabeza

El cadáver de Manuel Alonso, de 81 años,  apareció en el Camiño do Pontillón cubierto con un plástico y maniatado; los pies, con un cinturón. Se sospecha que fue asesinado en su casa y trasladado en coche, y por dos personas. "Le dijimos a mi suegro que no podía ir con tanto dinero", afirma el yerno de la víctima, que quedó viudo recientemente. Cobra fuerza la hipótesis del robo y se investiga si le tocó la lotería
 

La Policía Científica  tras el registro realizado en la vivienda del fallecido en Camiño da Cova, junto a la plaza de Moledo
La Policía Científica tras el registro realizado en la vivienda del fallecido en Camiño da Cova, junto a la plaza de Moledo
El vecino de Sárdoma hallado muerto recibió varios golpes en la cabeza

El macabro hallazgo el lunes en el Camiño do Pontillón en Sárdoma de un cadáver envuelto en un plástico y maniatado ha sacudido a la ciudad, que ha había terminado 2018 sin crímenes violentos. La víctima fue identificada como Manuel Álvarez Rivas, de 81 años,  residente en  Camiño da Cova, junto a la plaza de Moledo, y cuya desaparición había sido denunciada por una de sus hijas el pasado día 5 de enero, según confirmaron fuentes policiales.

El cuerpo era encontrado sobre las 15,30 horas por un vecino. Estaba camuflado en una zona frondosa junto al río Eifonso, al lado de la desembocadura con el  Lagares, un lugar por donde Manuel solía pasar con asiduidad y que había sido peinado por tierra y aire sin éxito desde el día 6.  El cadáver estaba ensangrentado y presentaba varios golpes en la cabeza. Tenía las manos atadas con una cinta y los pies con un cinturón y cubierto con un plástico y una sábana. 
Aunque la denuncia se interpuso el día 5, se desconoce exactamente el día en el que desapareció y la última noticia que se tiene de él sería del día 2 cuando hay un testigo que se lo cruzó cerca de su casa. “Nos saludamos como siempre y nada más”, afirmó a este diario.

La Policía acordonó la zona y la comisión judicial se hizo cargo del levantamiento del cadáver pasadas las 17,00 horas de la tarde del lunes. 
 Durante toda la noche y hasta primera hora de la mañana, el lugar exacto donde apareció el cuerpo sin vida de Manuel estuvo precintado por los agentes quienes intensificaron la búsqueda de los posibles responsables. Tras recabar los vestigios en la zona, la Policía Científica realizó una inspección ocular en la vivienda del fallecido, que residía solo, aunque al lado de uno de sus hijos. En el interior, se recabaron todo tipo de muestras para averiguar un posible lugar del crimen.  
Los investigadores están convencidos de que Manuel no murió en el lugar donde se encontró su cuerpo. Sospechan que pudo ser asesinado en su propia casa y posteriormente trasladado primero en coche y después entre al menos dos personas hasta el Camiño Pontillón, lugar frecuentado por el fallecido.  
 Por cómo apareció el cuerpo, el autor o autores del crimen se tomaron su tiempo para “envolverlo”. Además, el helicóptero de la Policía peinó desde el aire el lugar un día antes así como los agentes encargados de su búsqueda sin encontrar nada.