VIGO

Urbanismo ordena derribar el bar Flamingo

La Gerencia de Urbanismo obliga a eliminar todos los añadidos en la estructura de Abrir Vigo al Mar

El edificio donde se iba a abrir el bar Flamingo se encuentra en mal estado.
El edificio donde se iba a abrir el bar Flamingo se encuentra en mal estado.
Urbanismo ordena derribar el bar Flamingo

 La Gerencia municipal de Urbanismo acordó declarar incompatibles con el ordenamiento urbanístico las obras realizadas en una edificación de las Avenidas de cara a su transformación en un bar, el Flamingo (recuperando el nombre de la antigua cafetería de Príncipe), por lo que ordenó a la empresa la demolición de las obras de adaptación y la reposición de la estructura a su anterior estado. Se trata de una construcción diseñada por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra con la idea de que pudiera tener algún tipo de aprovechamiento comercial que logró visto bueno de la Autoridad Portuaria, pero no así del Concello. En concreto, Urbanismo “condenó” la colocación de carpintería metálica en el perímetro, falso techo, aire acondicionado, parámetros exteriores e interiores de fábrica, tabiques y muros e instalaciones en la cubierta sobre una superficie de 392 metros cuadrados. El expediente sancionador ordena a la empresas propietaria Flamingo Vigo SL que proceda a la demolición d e dichas obras y la reconstrucción del edificio al estado anterior "en los términos del proyecto incluido en el convenio Abrir Vigo al Mar" con el aviso de multas coercitivas mensuales entre mil y 10.000 euros. La firma sancionada dispone de tres meses para presentar el proyecto de derribo y reconstrucción.
Señala la Gerencia que según el Plan Especial del Puerto dicha estructura no tenía finalidad principal comercial sino que sólo se toleran duchos usos "dotacionales y comerciales". Según el Concello, la reforma desvirtúa su finalidad en Abrir Vigo al Mar, que contemplaba dicho bloque para peatones del edificio de la Xunta y zona de los ascensores y salida de humos del túnel, así como de ventilación. El Puerto concedió permiso para abrir el bar Flamingo pero el Concello, pese a que se trata de un área de jurisdicción portuaria, cerró el local y ahora exige el derribo de todos los elementos. Se da la circunstancia de que la construcción se había convertido en una especie de refugio y se halla en semi ruina.