VIGO

Una hora de lucha contra el fuego

Los medios de extinción apagaron un incendio forestal en el barrio de As Roteas, en Coruxo con el viento norte como enemigo. La Xunta envió dos helicópteros para atajar las llamas y evitar que se propagaran 

El incendio comenzó poco antes de las tres de la tarde y el humo podría verse desde diferentes puntos del sur del municipio. Dos helicópteros actuaron en la extinción.
El incendio comenzó poco antes de las tres de la tarde y el humo podría verse desde diferentes puntos del sur del municipio. Dos helicópteros actuaron en la extinción.
Una hora de lucha contra el fuego

 Los vecinos del barrio de As Roteas, en Coruxo, vivieron ayer un buen susto al declararse poco antes de las tres de la tarde un incendio forestal que afectó tanto monte raso como arbolado. Los servicios de extinción de incendios forestales de la Xunta se activaron inmediatamente, enviado a la zona a un numeroso contingente para evitar que el viento norte que soplaba en la zona avivase el fuego y éste quedase descontrolado. 
Así, en las labores de extinción, que duraron cerca de una hora, intervinieron un agente forestal y cuatro brigadas que contaron con el apoyo de tres n¡motobombas desplazadas hasta el lugar. También se incorporaron al equipo de emergencia dos helicópteros, que lograron desactivas el frente en un tiempo récord y evitando que las llamas avanzasen en una zona en la que existen varias viviendas que en ningún momento estuvieron en peligro de ser afectadas por el incendio forestal. 
En total, y gracias a la rapidez y eficacia de los medios de extinción puestos en el terreno, se quemaron 0,27 hectáreas de suelo raso y 0,02 de monte arbolado, según informaron fuentes de la Consellería de Medio Rural. 
El humo procedente del incendio pudo verse el tiempo que duraron las labores de extinción desde diferentes puntos de las parroquias del sur de Vigo, creando cierta inquietud en los vecinos antes la proximidad de viviendas en la zona afectada. Este es el segundo incendio de alguna consideración que se registra este verano en  el término municipal de Vigo, donde en agosto se produjo otro conato en la parroquia de Candeán. El resto de incidentes fueron siempre de proporciones muy pequeñas y afectaron a extensiones mínimas de terreno, y casi nunca en zonas de arbolado.