VIGO

Vigo abre su primer tanatorio de mascotas, que ofrece también apoyo emocional

Una viguesa abre el primer tanatorio y crematorio para animales de compañía de la ciudad. El servicio incluye el traslado, la incineración colectiva o individual y las urnas para las cenizas. El precio oscila entre 30 y 200 €

Belén Abalde presta un servicio integral para ofrecer un adiós digno a los animales de compañía que incluye todos los trámites y detalles necesarios cuando se pierde a una mascota.
Belén Abalde presta un servicio integral para ofrecer un adiós digno a los animales de compañía que incluye todos los trámites y detalles necesarios cuando se pierde a una mascota.
Vigo abre su primer tanatorio de mascotas, que ofrece también apoyo emocional

 “Tengo una perrita que se está haciendo mayor y me di cuenta de que las personas que vivimos en Vigo no tenemos un lugar donde enterrar y darles el último adiós a nuestras mascotas”, explica Belén Abalde, gerente de Cremandogal, el primer tanatorio y crematorio que abre en la ciudad para animales de compañía. El servicio que incluyen en sus instalaciones va desde el traslado del cuerpo, el velatorio y la incineración, individual o colectiva, según se desee. El centro será inaugurado oficialmente el día 12, aunque ya está en funcionamiento.
La pérdida de una mascota es un para muchos un momento difícil “en el que no sabes lo que debes hacer. Aquí intentamos darle todo el apoyo que necesitan en un ambiente tranquilo”, comenta esta emprendendora que de su propia experiencia sacó una idea que ahora abre en la calle Gandarón, a pocos metros de la avenida de Madrid. 
Para ella era incomprensible cómo “la ciudad más grande de Galicia, donde hay más clínicas veterinarias y un mayor número de animales de compañía censados no había un lugar donde poder despedirse de ellos cuando morían”.  
La legislación actual considera que el cadáver de un animal es un “residuo”, para cuya eliminación establece una serie de requisitos. Si la opción es enterrarlo, deberá hacerlo en un terreno privado, en un hoyo profundo y cubierto de desinfectante. 
Belén cree que este modelo debe ser superado ya que “para muchos, su mascota es un miembro más de la familia y merece un final digno: Eso es lo que queremos darles aquí. Que haya un espacio dedicado a despedirte de ellos en la intimidad y con todo el apoyo que necesiten”.

Dos modalidades
Las dos modalidades que existen es la de cremación individual y colectiva. Además, se puede asistir presencialmente a la introducción del cuerpo en el horno crematorio y llevarse las cenizas en una urna. Los precios oscilan entre los 30 y los 200 euros, dependiendo del tamaño y del servicio contratado. “No todo el mundo quiere lo mismo. Hay personas que no quieren ver el momento de la cremación ni tener las cenizas en casa porque se sienten peor”, comenta. Para aquellas personas que necesiten apoyo profesional después de la cremación “contamos con profesionales especializados que colaboran con nosotros y a los que podemos derivarles”, explica. Pese a llevar en funcionamiento apenas unas semanas, ya han incinerado a varias mascotas. Una de las últimas, un conejo enano porque según dice “todos los animales que comparten su vida con nosotros merecen una despedida digna. Creo que ese es el mejor adiós que le podemos dar a nuestro amigo más fiel”.