VIGO

Tráfico intensifica vigilancia y control de radar en la autovía

Más patrullas y comprobaciones de ITV y seguro a los coches que superen la velocidad

El doble radar en la bajada de la autovía en Puxeiros hacia Porriño, que controla ITV y seguro además de velocidad superior a 68 por hora.
El doble radar en la bajada de la autovía en Puxeiros hacia Porriño, que controla ITV y seguro además de velocidad superior a 68 por hora.
Tráfico intensifica vigilancia y control de radar en la autovía

Tráfico ha decidido intensificar la vigilancia y control en la autovía, tanto en el tramo de la A-55 desde Vigo hasta Porriño, como en la prolongación hacia Tui. Las medidas, según señalaron a este diario fuentes de Tráfico, pasan por una mayor presencia visible de las patrullas de la Guardia Civil y por la utilización de los radares en otros supuestos además del exceso de velocidad. En concreto, en la bajada de Puxeiros a Porriño funciona desde hace unos meses un doble aparato que puede leer las matrículas de los vehículos y pasar los datos a la central de la DGT en León, donde se comprueban de forma inmediata que cuenta con la ITV y el seguro en regla. No obstante, las mismas fuentes precisaron que sólo se controlan y se proponen sanciones a los coches que superan el límite de velocidad en ese punto, que es 60 kilómetros por hora (por tanto, multa a partir de alcanzar los 68). Son dos los radares fijos y están situados sobre un panel informativo. En cambio, Tráfico negó que el radar doble de Puxeiros vaya a utilizarse para multar por distancia  de seguridad, como habían señalado varias webs especializadas, lo que despertó cierta alarma entre los conductores. Las mismas fuentes indicaron que sería imposible hacerlo. Sólo tiene dicha capacidad el helicóptero y cuando hay marcas de distancia pintadas sobre el asfalto.
A partir del mes que viene colocarán también un radar de tramo en dirección Peinador-Rande en la autopista AP-9 entre los túneles de Candéan y A Madroa. Desde Tráfico añadieron que en primer lugar es necesario unificar la velocidad, bien a 90 o a 100 por hora, si no resultaría imposible fijar la calibración del radar, que extenderá su control sobre cuatro o cinco kilómetros considerados peligrosos por acumulación de accidentes.
Más llamativo es que a partir de ahora habrá una patrulla fija en la autovía para cobrar "en mano" las multas a los conductores sancionados extranjeros, la mayoría portugueses. n