ARTISTA, RESTAURADOR Y EXPERTO EN MUEBLES DEL SIGLO XX

"Ser buen restaurador requiere capacidad artística, No se aprende en una escuela"

n n n Miguel Saco (Ourense) está considerado como uno de los mejores restauradores y expertos en muebles del siglo XX del mundo. Además, esta ourensano afincado desde hace más de tres décadas en Nueva York, es un artista polifacético al que define su búsqueda de nuevos espacios e interpretación de los objetos.

Miguel Saco participa en la exposición que se puede visitar hasta junio en la Casa das Artes.
Miguel Saco participa en la exposición que se puede visitar hasta junio en la Casa das Artes.
"Ser buen restaurador requiere capacidad artística, No se aprende en una escuela"

Saco compartió apartamento durante algunos meses en Nueva York a principios de los ochenta con otros dos grandes nombres del panorama artístico, Anxel Huete y Manel Lledó. Los tres integran la exposición “Tempos dun encontro” que se puede visitar hasta el 23 de julio en la Casa das Artes y en la que dialogan en una conversación que atraviesa tiempo y espacio obras de los tres pertenecientes a diferentes épocas y momentos de su evolución creativa.

 
- Después de más de una década sin exponer en España, ¿por qué elige Vigo?
La idea fue un poco mía. Llevaba muchos años sin encontrarme con Lledó y casualmente coincidimos y comentamos que sería interesante reunirnos nuevamente los tres y recordar aquella estancia en Nueva York de principios de los ochenta con una exposición en la que se recogiesen piezas de aquella época y actuales. La elección de Vigo fue fácil, ya que Anxel Huete está muy vinculado a la ciudad, yo tengo una casa cerca a la que viajo con frecuencia y Lledó vivió un tiempo también en Vigo, por lo que hay una relación. La idea nos pareció muy bien a los tres y lo siguiente fue solicitar la sala al Ayuntamiento.


-¿Qué se va a encontrar el visitante en esta exposición?
Hay una parte de las obras que corresponde al tiempo en el que vivíamos en un apartamento neoyorquino de Lower East Side y otra que han sido creadas en otras etapas. En mi caso traigo más de una veintena de piezas, de las que sólo una fue creada entonces y se puede decir que es casi un documento histórico de lo que se vivía y sentía en la calle en aquellos años ya que está basada en las sensaciones que sentía y me transmitía todo lo que veía. Es la única obra que me queda  y forma parte de mi colección.


-¿Cómo ha sido el reencuentro después de tres décadas?
Siempre mantuve la relación con Anxel Huete, era Manel el que estaba más perdido. Pero después del reencuentro casual que tuvimos, a los tres nos pareció que era una buena idea organizar esta muestra, cuya elaboración ha sido muy fácil. 


 -¿Cómo ha evolucionado Miguel Saco como artista en este tiempo?
Siempre he relacionado mi profesión como restaurador con mi faceta de artista. En toda mi creación estoy muy influenciado por las artes decorativas y también muy relacionada con el mundo del mueble. En mis exposiciones puedes encontrarte con una hilera de sillas colgadas en la pared o una cómoda aislada. El objetivo es descontextualizar los elementos de su funcionalidad, darles una libertad que les puede convertir en esculturas. 


-El New York Times le ha calificado como el mejor restaurador y experto en muebles del siglo XX ….
Es una cuestión de tiempo llegar hasta ahí. Trabajo con los mejores museos norteamericanos, tengo clientes en países como Rusia, Corea y Brasil. Estoy contento con lo que hago y sé que si viviera en España no podría vivir de lo que hago.


-¿La restauración también es un arte?
En la restauración lo más importante es la capacidad de interpretar cómo vas a tratar una determinada pieza. Hay todo un proceso de estudio y análisis y, además, una parte artística y más intuitiva que le conferirá la diferencia. Es algo muy delicado encajar un material en una pieza determinada y es ahí donde aplico toda i capacidad artística. El resultado es que cada pieza restaurada se convierte en una pieza de arte única. Un buen restaurador requiere una cierta capacidad artística, no se hace en una escuela. 


-Después de tantos años viviendo en Estados Unidos, ¿cómo definiría al coleccionista norteamericano?
Para mí es un cliente al que ya estoy acostumbrado y que se caracteriza por ser muy cuidadoso con todo lo que está relacionado con las artes decorativas. Hay grandes coleccionistas. Mi profesión no se podría dar en otro país ya que es allí donde están los mejores y más importantes coleccionistas del mundo.


-Cómo encuentra Galicia a nivel creativo?
Por lo que he podido ver   hay una gran vitalidad artística, tanto a nivel de modernidad como de innovación.