VIGO

Rehabilitación Cardiaca recuperó a 115 pacientes tras un infarto

La Unidad trata al paciente desde distintos frentes y mejora la autogestión de la dolencia

La cardióloga Marisol Bravo, montada en la bici, con el equipo de la Unidad de Rehabilitación.
La cardióloga Marisol Bravo, montada en la bici, con el equipo de la Unidad de Rehabilitación.
Rehabilitación Cardiaca recuperó a 115 pacientes tras un infarto

 Pacientes que han tenido un infarto de miocardio o una angina de pecho son los principales candidatos para entrar en la Unidad de Rehabilitacion Cardiaca del Cunqueiro, adonde acuden llenos de dudas sobre si podrán recuperar su vida anterior y salen al cabo de dos meses como una persona diferente, tanto en el aspecto físico como en el psicológico. Esta Unidad, que espera ampliar en los próximos meses sus instalaciones para albergar a más pacientes en este caso con insuficiencia cardiaca, es la tercera que se creó en Galicia, después de  Lugo y Santiago, y cumplirá dos años en febrero próximo.

Está dirigida por la cardióloga Marisol Bravo, que coordina a un equipo multidisciplinar muy completo formado por una enfermera de cardiología, un fisioterapeuta, un médico rehabilitador, una nutricionista, una farmacéutica, una psicóloga, un urólogo, una secretaria y una trabajadora social.  Como dice Marisol Bravo, realizan una ‘atención holística’ del paciente y su familia, porque además del entrenamiento físico personalizado según su cardiopatía, se ocupan de todos los aspectos que les preocupan y que pueden interferir en su salud, no solo los relacionados con la propia dolencia sino desde problemas sociales para comprar medicamentos hasta  un problema de impotencia sexual, entre otros.
Hasta la fecha hay 115 pacientes rehabilitados, sin contar los que fueron solo al plan educativo que se compone de 14 charlas repartidas en 8 jueves en un aula de docencia del hospital. Son pacientes que quedaron fuera del programa porque no podían ir tantos días al hospital o porque el espacio actual es reducido. Tienen dos bicis estáticas y una cinta ergométrica que están conectadas a una central para monitorizar al paciente y ver el electrocardiograma, la saturación de oxígeno y la presión arterial.
 La cardióloga asegura que la rehabilitación reduce la mortalidad cardiovascular, reduce la progresión de la enfermedad coronaria, mejora la calidad de vida, facilita la reincorporación laboral más temprana, reduce asistencias a urgencias y mejora en muchos aspectos el control de los factores de riesgo cardiovascular ademas de favorecer la autogestión de la enfermedad por parte de los pacientes.