VIGO

Regreso del Cristo al altar

En un ceremonia más íntima, los tres costaleros devolvieron la talla a su ubicación habitual en el ábside de la Concatedral, donde permanecerá hasta el próximo agosto

Los tres costaleros devolvieron al Cristo en su ubicación normal, en el altar mayor.
Los tres costaleros devolvieron al Cristo en su ubicación normal, en el altar mayor.
Regreso del Cristo al altar

nnn Y el círculo se cerró un año más en la Concatedral de Vigo con el regreso del Cristo a su lugar, sobre el altar mayor. En una operación inversa al Descendimiento y ante muchos menos testigos, los tres costaleros (Fernando Pazos, Manuel Río y Carlos Martínez) que el sábado precedieron a su Descendimiento ayer devolvieron la talla a las alturas.
En una atmósfera íntima, después de la misa de las 20 horas, procedieron a bajarlo del carro, donde permaneció en el crucero desde el final de la procesión hace cuatro días. Lo subieron con dos escaleras, sirviéndose de cuerdas y polea, para finalmente volver a atornillarlo a su base en al ábside central. Todo el proceso fue seguido con silencio.
Ahí permanecerá, desprovisto ya de la corona procesional, hasta el próximo verano, en que la Cofradía iniciará los actos previos a la procesión: la novena, la misa de los enfermos, la imposición de medallas e insignias a los nuevos cofrades y la lectura del pregón.
El cuerpo principal de la carroza en la que cada año se desplaza al Cristo, sin los farolillos, ni los adornos y con la estructura superior desmontada, también volvió a su garaje, en las inmediaciones del templo. 
Con esto finaliza la expresión religiosa que mueve mayor número de devotos en la ciudad, una cita obligada en agosto.n