VIGO

Portugal pondrá un tren de última generación a Vigo

La empresa pública lusa saca un concurso para unidades bimodales que podrán circular en 2020 en electricidad y diésel y hacer el trayecto desde Oporto en 90 minutos

El Tren Celta Vigo-Oporto con su actual unidad, que realiza el servicio en algo más de dos horas.
El Tren Celta Vigo-Oporto con su actual unidad, que realiza el servicio en algo más de dos horas.
Portugal pondrá un tren de última generación a Vigo

 La empresa pública de los ferrocarriles portugueses (CP) prevé comprar un total de 28 unidades, 22 de trenes regionales y seis más de largo recorrido, para renovar su flota en lo que supondrá la primera adquisición de material rodante en los últimos 20 años. 
El  anuncio fue recogido por la publicación especializada “vialibre”y se hizo eco el Eixo Atlántico de municipios de la Eurorregión, que pudo confirmar que algunos se destinarán a la línea Vigo-Oporto: a partir de 2019 podría disponer de trenes de última generación capaces de realizar el viaje entre las dos ciudades en 90 minutos, 40 menos que el actual Tren Celta, que emplea dos horas y diez minutos. No obstante, lo más probable es que puedan entrar en funcionamiento en 2020 tras realizar las pruebas, ya con la línea electrificada. 
La previsión de renovación del parque se concentra en los trenes regionales destinados a sustituir a los automotores diésel alquilados por Renfe a CP que circulan por las líneas del Miño, entre Vigo y Oporto,y también por el Duero y el Oeste, por los que la operadora ferroviaria portuguesa paga anualmente más de cinco millones de euros. El concurso se lanzará este mismo año.
Según la misma fuente, la primera propuesta de compra de material rodante incluía un total de 35 trenes, pero finalmente se ha reducido a 28. Todo ello forma parte del plan de liberalización del transporte ferroviario de pasajeros previsto en el país vecino para el próximo ejercicio.
Para los 35 trenes se contemplaba un presupuesto de 350 millones de euros que ahora se reducirá de forma importante. En todo caso, CP contempla un tren versátil tipo Alfa Pendular, como el que hace el Eje Atlántico Vigo-A Coruña, aunque modificado para que pueda salvar los 30 kilómetros de Vigo a Guillarei con un motor diésel. 
CP mantiene como condición de su plan de adquirir trenes  que puedan operar en distintas condiciones de electricidad, clave para garantizar que puedan entrar en España a plena operatividad. Serán unidades bimodales, en diésel y eléctricas, siempre con la confianza en Portugal de que el plan de reforma de la línea hasta Valença se complete en los plazos establecido, con 2019 de tope. En la parte española el tramo a electrificar es corto, hasta Guillarei, aunque tiene diferente tensión a la red lusa, lo que se soluciona con los bimodales, que también cuenta con ancho variable. Esto les permitiría incluso circular por las vías tipo AVE.
El plan de máximos de la CP pasa por una línea directa desde Lisboa hasta A Coruña que sustiuya al Tren Celta, que podría quedarse a las puertas de la ciudad, en Redondela, en caso de que ponga en marcha dicho proyecto. La construcción de la salida sur de Vigo permitiría en cambio una conexión rápida y directa.
"Lisboa-Coruña es un horizonte que gusta en Portugal de cara al futuro", explica Xoán Vázquez Mao, secretario del Eixo. Según los cálculos que maneja el Eixo, a finales de 2019 estará electrificada la línea desdeOporto hasta Valença y al mismo tiempo están mejorando la línea Oporto-Lisboa. "En 2020 circulará el tren nuevo entre Vigo y Oporto en 90 minutos", es seguro, señaló Mao.