VIGO

¿Qué le pasó a Anyi?, su padre pide que se investigue la caída

 Candelario es el padre de dos de los principales investigados como presuntos miembros de “Los Betas”. Abatido y muy afectado ayer se trasladó hasta los juzgados de Vigo para acompañar a su hijo, llegó directamente del hospital, donde su mujer y él se turnan para estar con su hija, Anyi.

Candelario, ayer, a las puertas de los juzgados donde declaró su hijo.
Candelario, ayer, a las puertas de los juzgados donde declaró su hijo.
¿Qué le pasó a Anyi?, su padre pide que se investigue la caída

Ella se encuentra muy grave en el hospital después de precipitarse desde el piso de su novio en Florida, un quinto. “Está en la UCI, con tubos y máquinas, no puede hablar, no me escucha, es como si estuviera muerta”, explica. Este hombre, de 50 años, dominicano asentado en Vigo desde hace nueve y trabajador en una empresa quiere que se investigue las circunstancias en las que se produjo la caída de su hija. “Yo no me puedo creer que ella se tirara porque viniera la Guardia Civil, yo sé los problemas que tiene pero quiero saber la verdad”. Según dijo ayer a este diario, “hay un testigo que asegura que escuchó gritos en el interior del piso y yo sé que mi hija no era santa de la devoción de la madre de su novio, algo pasó antes de que llegara la Guardia Civil y quiero saber qué fue”. Candelario afirmó que “mi hija tenía arañazos y marcas que no fueron de la caída”. Su hija no puede estar con su novio, “tienen alejamiento por malos tratos pero no hay forma, siempre acaban juntos. La familia de él nos llama constantemente cuando ella se acerca y sin embargo no nos informó de lo que había pasado en su casa, y no responden a nuestros mensajes”.


Su mujer también está destrozada, un hijo en la cárcel y la hija en estado grave. “Es terrible, me enteré horas después de lo que le había pasado”, afirmó.  Ambos quieren saber qué pasó “si se cayó o alguien la empujó”.
La Guardia Civil registró su casa en la calle Troncoso. Y también acudió a la vivienda de los vecinos.  Manuel interpuso ayer una denuncia. “Entraron sin más en la casa y delante de mis hijos de 2 y 6 años me golpearon y esposaron sin darme más explicaciones. Nosotros no teníamos nada que ver, pero miraron bajo la cama, revolvieron todo, hasta los colchones y yo sufrí lesiones. Mi niña está en estado de shock, todavía”, explicaba ayer  a la salida de los juzgados.n