VIGO

Las palmeras históricas de la Barxa caen por el picudo

Los vecinos tuvieron que aportar 3.000 euros para talar los cuatro árboles, con un siglo en García Barbón

Las palmeras, en proceso de talado, complejo y largo, ayer.
Las palmeras, en proceso de talado, complejo y largo, ayer.
Las palmeras históricas de la Barxa caen por el picudo

nnn Dos de las cuatro imponentes palmeras que desde al menos 1925 se encontraban en la antigua finca A Barxa, en la avenida García Barbón, fueron ayer taladas con urgencia ante el avance ya imparable del picudo rojo. Las otras dos sufrirán el mismo final al considerar los expertos que era imposible su salvación al estar infestadas por el insecto llegado de Asia. Un equipo realizó ayer la compleja tarea de proceder al corte de los árboles. No fue fácil ni tampoco barato: los vecinos tuvieron que abonar unos 3.000 euros. El pequeño jardín ante la sede del Círculo de Empresarios tiene una calificación singular y es legalmente un espacio privado de uso público y por tanto los edificios vecinos, en concreto los de García Barbón 62-64, tienen que afrontar todo el año su limpieza y conservación y ahora la operación de talado, que continuará la próxima semana con lo que resta.
En este caso se trata de cuatro palmeras especiales por su altura y antigüedad. Plantadas en A Barxa, formaron parte del jardín de la cervecera Estrella Blanca que durante años funcionó en la parcela, y luego de la fábrica de la marca Skol, que había tomado el relevo. En los años noventa se autorizó la demolición de la construcción y se dio licencia para las dos torres en cuyos bajos se instaló el Club Financiero, hoy Círculo de Empresarios de Galicia. Las palmeras marcaban el frontal de la avenida y la doble edificación.
Según explicaban ayer desde  Proyecto Palmera, un grupo que busca resguardar la memoria de los ejemplares significativos a través de un catálogo de fotografías que las relacionan con la arquitectura y el entorno, podrían ser las más antiguas de Vigo, y desde luego, se trata de ejemplares únicos que también sucumben ante el voraz Picudo Rojo. 
Originario del sudeste asiático y asentado en la península desde 1993, este insecto coloniza las palmeras, llegando a habitarlas por millares y devorándolas. En Vigo podrían haber caído ya unas 150  o incluso más. 
"Las pequeñas ya las dejamos de contar, de las grandes al menos serían un centenar las caídas, y las de García Barbón eran muy importantes por su tamaño y por ser centenarias", explica.
Las noticias sobre el avance de la plaga comienzan hace tres años, a principios en 2014 en Gondomar. A partir de ahí su avance ha sido demoledor, contagiando el sur de la provincia y llegando a finales de 2015 hasta Vilagarcía de Arousa. Para entonces, el Concello de Tui ya reconocía que el 90 por ciento de las palmeras de su municipio estaban ya afectadas.