CONCEJAL DE PERSONAL, RÉGIMEN INTERIOR, PATRIMONIO, ADMINISTRACIÓN ELECTRÓNICA Y AHORA TAMBIÉN DE FOMENTO, CONTRATACIÓN, LIMPIEZA Y SEGUNDO TENIENTE DE ALCALDE EN VIGO

“Las obras en marcha Suman 57 millones, bastante más que el Plan E”

El teniente de alcalde y "superconcejal" está al frente de siete departamentos. "La Xunta quiere pararnos pero no lo va a conseguir", asegura 

 

 

Javier Pardo se ha convertido en "superconcejal" con 7 departamentos a su cargo.
Javier Pardo se ha convertido en "superconcejal" con 7 departamentos a su cargo.
“Las obras en marcha Suman 57 millones, bastante más que el Plan E”

Javier Pardo (A Coruña, 1963) llegó a Vigo con 18 años, ya lleva 36 en la ciudad, para jugar en el Celta B, le fichó la directiva de Rivadulla. Antes jugó en el Oza Juvenil y en el Arteixo.

Aquí se casó y tiene tres hijas y un nieto que es su devoción, así lo reflejan las fotos de su despacho. Sindicalista de CC OO, antes de ser concejal fue jefe de gabinete del alcalde Abel Caballero, cargo que ahora ocupa Patricia Rodríguez. "Soy un concejal más de gestión por eso soy más desconocido", explica. Asegura que en los meses que quedan de mandato su trabajo será seguir la línea marcada por David Regades, ahora en Zona Franca y cuyas responsabilidades ha asumido.


Personal, Régimen Interior, Patrimonio, Administración Electrónica y ahora también Fomento, Contratación, Limpieza y Tenencia de Alcaldía. Es usted un superconcejal. ¿Cuál es el secreto?
Superconcejal no. Son muchas horas de dedicación, pero en esto tenemos el mejor ejemplo que es el alcalde, que está las 24 horas los 365 días. Lo que él nos inculcó desde el primer año de su mandato es que lo principal es atender a la gente. Para eso estamos aquí. Se trata de resolver y hacerle más fácil la vida a la gente. 


El alcalde dijo al anunciar los cambios que tiene usted una gran capacidad de trabajo.
Estando de jefe de gabinete en el anterior mandato fue un aprendizaje continuo. Formas parte de un proyecto ganador y de ciudad que el alcalde puso en marcha con la ayuda de los grandes trabajadores que hay en el Concello. Porque la verdad es que tienen una calidad humana y una valía increíble. Con todo eso es mucho más fácil.


¿Cuál es el área que le da más trabajo de todas las que tiene que gestionar?
Fomento es una área potentísima pero no es más que la continuidad del trabajo que venía realizando David Regades. Así que no tengo más que darle continuidad al proyecto porque quedan ocho o nueve meses hasta la convocatoria de las elecciones, que serán en mayo del año que viene. Daré continuidad a un trabajo que está perfectamente diseñado. La prueba es cómo está la ciudad con las humanizaciones y los grandes proyectos, no solo de calles sino también infraestructuras como pabellones. 


Usted que es un experto negociador sindicalista ¿Qué tal se negocia con los sindicatos del Concello?
Es una de nuestras bazas. Hay que recordar que Abel Caballero llegó al gobierno en 2007 y que durante dos mandatos estuvo al frente de Personal Carlos López Font. Heredé la buena sintonía y buena relación que Font había establecido con los sindicatos. Todo lo llevamos a mesa de negociación y lo acordamos. La mejor prueba es que en estos 11 años no hay conflictos laborales. La paz social es real. La premisa de partida siempre la deja clara el alcalde, es bueno tener contentos a los trabajadores y no queremos salarios de miseria, la gente tiene que estar bien pagada con retribuciones justas. Esto favorece un clima de entendimiento laboral muy bueno.  


Entramos en un año clave, ¿cuántas calles se van a humanizar en lo que queda de mandato?
Tenemos en marcha alrededor de 22 obras. Hay tres o cuatro pendientes de inaugurar. Entre las más relevantes las de Vigo Vertical en Torrecedeira, el parque Cela, el carril bici de Teis a Samil, muchísimas humanizaciones. Hay otras veinte para licitar. También Gran Vía, a pesar de todos los problemas que ha puesto la Xunta para paralizar las inversiones. Suman unos 57 millones de euros de inversión que es bastante más dinero que el Plan E (el plan de obras que puso en marcha el Gobierno Zapatero al inicio de la crisis). Se han humanizado más de 900 calles de las 1.750 que hay en Vigo. Es la inversión más importante de la historia en la ciudad y con deuda cero.
¿Qué proyecto o proyectos destacaría?
Todo lo que tiene que ver con Vigo Vertical es fundamental, porque garantiza una mejora en la calidad de vida de los ciudadanos, porque Vigo es una ciudad de cuestas. El alcalde siempre dice lo de los bancos, que hizo que la gente bajara a la calle. El bulevar de la Gran Vía, la fase que se hará entre María Berdiales y Venezuela. La Porta do Sol también será importante. Todas, porque para cada vecino su calle es la más importante. También los pabellones, los campos de fútbol, que se van a arreglar ocho o cubrir los patios de colegios.
Pero por el camino hay algunas piedras. El alcalde ha asegurado que hay obras paralizadas por falta de trámites de la Xunta, como el pabellón de Matamá, Gran Vía, García Barbón o Camelias.
Parece que el alcalde siempre está contra la Xunta pero no, es que es una realidad. Con el pabellón de Matamá lo dijo muy claro, apliquen la Ley Vigo que es para obras de interés social y ciudadano. ¿Qué hay más de interés social que un pabellón? Si hay que desarrollar un Peri se tardaría dos años y pico. Quieren pararnos, su interés es parar la inversión. Pero no lo van a conseguir. Y lo más importante, que cuando hablamos de obras no es solo lo bonito que se ve, incluye todo el cambio de conducciones y canalizaciones. Eso es la calidad de las obras lo que la gente valora.
¿Cómo es de exigente Abel Caballero como jefe?
Muy exigente. Porque él es el primero que se exige. Además tiene gobiernos estables, aquí hubo un cambio por un nombramiento, el de David Regades en Zona Franca. Exige porque su preocupación son los ciudadanos y Vigo. Hablamos y discutimos de todo y llegamos a una conclusión porque va a repercutir en el bienestar de la gente.
¿Qué ha aprendido de Abel Caballero?
La constancia, la capacidad de trabajo pero sobre todo he aprendido de política. Ve una idea y la transmite al momento de forma muy didáctica. Es una persona muy dialogante y pone en valor sus equipos y a los funcionarios. Esto no es un proyecto de Abel Caballero sino de Vigo y que él lidera. Lo que él dice es que lo primero es que la gente esté atendida y todo el mundo tenga una respuesta.