VIGO

La mitad de los delfines varan por capturas accidentales

Solo un 10% de las muertes obedecen a enfermedades, según los datos de Cemma, que advierte de los peligros para la especie

En la Ría de Vigo es frecuente la presencia de delfines.
En la Ría de Vigo es frecuente la presencia de delfines.
La mitad de los delfines varan por capturas accidentales

Más de la mitad de las muertes y los varamientos de los delfines que se registran en las costas de las Rías Baixas se producen como consecuencia de capturas accidentales, según los datos analizados el año pasado por la Coordinadora para o Estudio dos Mamíferos Mariños (Cemma). También en los casos de varamiento de ejemplares vivos que atendió este colectivo se detectaron indicios de captura accidental, apuntan.
Por otro lado, un 22% son casos de mortalidad infantil y solo un 10% de los delfines fallecen por enfermedades patológicas.
La Coordinadora afirma que la población de delfines en Galicia no está en riesgo por el momento. Sin embago, matizan que esta “situación persistente de alta mortalidad”, que se sitúa encima del número de ejemplares que nacen, puede convertirse en “una serie amenaza”.
Para el colectivo, 2018 fue “otro mal año” para los arroaces de las Rías Baixas, porque en los últimos años se está incrementando el número de delfines varados muertos, un hecho que es más grave al crecer los casos de mortalidad infantil y de hembra adultas, puesto que puede influir en la población de la especie.
El año pasado nacieron nueve cachorros, de los que cuatro murieron en los primeros meses de vida. Además otros 14 juveniles y adultos murieron en las Rías Baixas, por lo que “fue otro año con más muertes que nacimientos dentro de la población”. En el norte de Galicia murieron cuatro adultos, aunque en esa zona no se hizo un control de nacimientos por lo que no se pudo valorar la situación local.
El caso más significativo del año pasado fue el de una hembra que estuvo llevando el cuerpo de su cachorro muerto durante tres días en la Ría de Vigo, acompañada de otros dos individuos. Este comportamiento, a modo de dolor, ya se había observado en cetáceos, explica Cemma. Esta entidad gestiona la Red de Varamientos de Galicia a través de un convenio con Patrimonio Natural de la Xunta.