VIGO

Cinco mil personas se divirtieron en la jornada familiar de PSA

La fábrica de PSA Vigo celebró ayer sus 60 años en la ciudad con una jornada de puertas abiertas en la factoría a la que acudieron trabajadores y sus familias, así como exempleados y amigos, que  visitaron exposiciones y participaron en actividades. El director  de la planta destacó la importancia del K-9, con el que este año se batirán marcas de producción de coches, y que supone consolidación de empleo y actividad.

Cientos de personas pasaron la mañana de ayer en PSA, que mostró sus vehículos, las naves de fabricación, fotos de su archivo y animación infantil.
Cientos de personas pasaron la mañana de ayer en PSA, que mostró sus vehículos, las naves de fabricación, fotos de su archivo y animación infantil.
Cinco mil personas se divirtieron en la jornada familiar de PSA

 Ni la calle del Príncipe ni el paseo de Samil. El gran punto de encuentro de la ciudad estaba ayer por la mañana en la fábrica de coches del Grupo PSA, que abrió sus puertas a las familias y amigos de los trabajadores con motivo de su 60 aniversario. Más de 5.000 personas participaron de este espectáculo de la industria, con la exhibición de vehículos de todas las marcas del grupo (DS, Opel, Citroën y Peugeot), desde los modelos más antiguos y sencillos como el Citroën Azu de 1958 que causó sensación hasta los eléctricos y las innovaciones de la industria 4.0. Otra parada obligada era la exposición de fotos que narra la historia de la fábrica en Vigo. Hubo también recorrido por naves de ferraje, montaje y logística, en las que los trabajadores ejercieron de guías para sus familias. En el interior niños y mayores se dejaron impresionar sobre todo por los robots gigantes que funcionaban en vacío para hacer una demostración y que a alguno le recordó a los Transformers.

Cientos de personas pasaron la mañana de ayer en PSA, que mostró sus vehículos, las naves de fabricación, fotos de su archivo y animación infantil.

El tamaño de la industria, la maquinaria y la organización del trabajo también sorprendieron, sobre todo innovaciones como la impresora 3D que fabrica piezas para mejorar la seguridad de las herramientas. En el interior varios carteles recuerdan que la seguridad es lo primero y “la calidad es el futuro”. En el exterior los niños tuvieron talleres de maquillaje, juegos e hinchables, vieron cómo un robot les acercaba una cesta de caramelos o dibujaba su nombre, pilotaron un dron en un simulador y en circuito real. Las familias llenaron la cafetería y se llevaron regalos.