VIGO

A juicio por rociar con gasolina a los empleados de un banco

El fiscal solicita tres años de prisión para  la acusada de intentar atracar la entidad 

Imagen de la antigua entidad donde se produjeron los hechos en 2013.
Imagen de la antigua entidad donde se produjeron los hechos en 2013.
A juicio por rociar con gasolina a los empleados de un banco

nnn Tres años de prisión es la pena a la que se enfrenta una mujer, acusada de un presunto delito de robo con intimidación en grado de tentativa por el intento de asalto a una entidad bancaria de Chapela en 2013, utilizando gasolina, y que hoy será juzgada en el Penal 3 de Vigo.
Los hechos, según el escrito fiscal, tuvieron lugar sobre las 14,00 horas del 30 de agosto de 2013, cuando M.C. accedió al interior de la oficina de una entidad bancaria situada en la avenida de Vigo de Chapela, en Redondela.
La acusación pública sostiene que con el afán de obtener un beneficio patrimonial ilícito, la mujer, sacó de su bolso una botella plástica que contenía gasolina y roció con ella a tres trabajadores y varios clientes de la sucursal.
A continuación, sacó otro bote, roció el suelo con gasolina y enseñó un mechero al tiempo que decía “abrir cajas, prender fuego”.
Pese a las amenazas, resultó que las cajas que contenían el dinero no se abrían, así que finalmente, la asaltante desistió en su intento y abandonó el lugar sin que se produjeran finalmente, daños personales.
Durante su huida, la mujer se deshizo de un gorro, un mono blanco y unos guantes, los cuales fueron intervenidos por la Policía, así como los recipientes y gasolina empleados para cometer el delito.
El cajero de la entidad salío corriendo detrás de ella pero se le perdió la vista, aunque los testigos pudieron verle su melena cuando se quitó el gorro y gracias a las huellas de la botella que había arrojado en la entidad, la Policía pudo identificarla y detenerla después.
En su día, los testigos aseguraron que llegaron a pesar que lo sacó no era un mechero sino una pistola, ya que se trataría de un encendedor de cocina de grandes dimensiones y tampoco lo relacionaron con un asalto al uso, pues la mujer no llegó a tocar el dinero que se encontraba en el mostrador. De heho, los afectados llegaron a vincularlo con algún tipo de acto reivindicativo. Pese a las escenas de temor, la situación se solventó sin ningún dinero sustraído y ningún empleado ni cliente herido.
Además, la Policía pudo detener a la sospechosa que cuatro años después de los hechos será juzgada en Vigo.n