GOLPE A ‘LOS BETAS’

Grave una de las pandilleras al huir por un balcón de un quinto

La joven, que iba a ser detenida junto a su pareja en  la Florida, quiso escapar  colgándose  por el exterior hacia el cuarto,  precipitándose a la calle e impactando contra el coche de la Guardia Civil

Los agentes de criminalística inspeccionan el vehículo donde golpeó la joven al precipitarse desde el balcón cerrado del quinto piso (a la derecha)
Los agentes de criminalística inspeccionan el vehículo donde golpeó la joven al precipitarse desde el balcón cerrado del quinto piso (a la derecha)
Grave una de las pandilleras al huir por un balcón de un quinto

nnn  Durante la redada llevada a cabo ayer contra los miembros de ‘Los Betas’, una joven que iba a ser detenida en el piso registrado de la calle Florida 33, se precipitó desde un quinto hasta la calle cuando trataba de huir de la Guardia Civil.
Los hechos se producían pasadas las ocho de la mañana. Momentos antes acudían los agentes al edificio y subían hasta la quinta planta. “Escuchamos unos gritos y un golpe muy fuerte”, explicaba la vecina. “Entonces abrí la puerta y vi a la Guardia Civil que  entraba en el piso de enfrente, me mandaron meterme dentro”.
En su interior, A.C.F.V., de 20 años trataba de esconderse de los agentes. En camiseta y calcetines, acudía a la cocina y de allí salía por la ventana de un pequeño balcón cerrado, para quedarse encaramada, colgada intentando entrar al balcón del cuarto piso.
“Estaba con mi nieta desayunando cuando escuché un ruido y vi unas piernas que colgaban por la ventana. Llamé a mi marido nerviosa  y le grité que estaban intentando entrar, pero cuando miramos ya vimos cómo caía al suelo”.
La mujer se precipitaba a la calle  golpeando directamente en el vehículo de la Guardia Civil que, paradójicamente le amortiguó la caída hasta el suelo y probablemente le salvó la vida.
Fue un vecino del edificio de enfrente quien vio a la chica encaramada en el balcón y avisó desde su ventana a los agentes que estaban en la calle. “No te vayas a tirar, le decían los agentes”, relató la vecina.
Todo apunta a que la chica se resbaló y prueba de ello fueron las marcas de sus dedos que quedaron en la ventana del cuarto piso.
El golpe llamó la atención de numerosas personas que estaban abriendo negocios o en la parada del autobús a esa hora. “Salí a la calle y vi a la chica, casi desnuda, convulsionaba, era horrible”, explicó la empleada de una frutería que tuvo que ser atendida posteriormente por un ataque de ansiedad.
El 061 acudió al lugar y pudo trasladar a la joven con vida al Hospital Álvaro Cunqueiro donde al cierre de esta edición se encontraba en estado grave aunque estable.n