VIGO

Grandes empresas de Vigo, a la expectativa en Beiramar

Acelera el desarrollo urbanístico en Jacinto Benavente: un lado industrial, otro  residencial

El lado izquierda, portuario salvo el Auditorio, para industrias; y el derecho, municipal, para residencial.
El lado izquierda, portuario salvo el Auditorio, para industrias; y el derecho, municipal, para residencial.
Grandes empresas de Vigo, a la expectativa en Beiramar

nnn Grandes empresas de Vigo se encuentran a la expectativa sobre el desarrollo urbanístico de Beiramar tras la sucesión de movimientos empresariales en ambos lados de la calle Jacinto Benavente. Una acera es de titularidad portuaria y la otra municipal con resultados bien distintos: mientras la Autoridad  de Portuaria ha apostado con éxito por recuperar la industria, en el lado del Concello las dudas se han mantenido sobre el modelo tras la anulación del Plan General hace dos años, y con ello la calificación del suelo de empresarial a edificable lo que echaba por tierra la fachada marítima urbana que  contemplaba el traslado y supresión de los frigoríficos. El resultado ha sido que una tras otra han ido cerrando las naves industriales, dejando un paisaje de ruina. La primera que se quedó sin  "trabajo", Cordelerías Mar, ha sido la primera que quizá se transforme en un edificio residencial. Como adelantó este diario en abril, la firma Bouza Alta SL tiró la toalla con su proyecto tras varios años intentando lograr permiso para demoler la nave con la garantía de que tendría licencia de construcción y acabó vendiendo la finca al Grupo Jove, que hará otra actuación. A la expectativa están empresas viguesas de peso del sector del mar como Pescanova, Pesca Puerta o Pereira, que cuenta con instalaciones sin uso, pendientes de que el terreno vuelva ser residencial y de más valor. 
En la otra acera de Jacinto Benavente está todo claro: La puesta en marcha del complejo empresarial Centro Loxístivo Porto de Vigo (CLPV), en dos  frigoríficos que abandonaron Pescanova y Pesca Puerta, culminó la reactivación de Beiramar para el sector marítimo tras algunas dudas por la instalación del Auditorio. Antes del CLPV también había recuperado actividad Freiremar, que pasó a mano de las firmas Atunlo y Frigalsa. La otra nave inactiva de Freiremar, en Bouzas, se la ha quedado otra firma viguesa, Iberconsa. En el lado portuario ya sólo queda sin uso Frigo Berbés, adjudicado a Lidl para abrir uno de sus supermercados, aunque de momento sigue sin licencia municipal de obra, pese al tiempo pasado desde la concesión por el Puerto. Según López Veiga, con todas estas actuaciones "Beiramar vuelve a la actividad marítima, que es lo que queríamos".