VIGO

El Gobierno abre oficina en Vigo siete años después

La dependencia de la Subdelegación en la ciudad, "una reivindicación lógica", estará en la Casa de América

La Casa de América, donde estará la Subdelegación.
La Casa de América, donde estará la Subdelegación.
El Gobierno abre oficina en Vigo siete años después

Siete años después del cierre, el Gobierno al fin dispone de una oficina para que el subdelegado pueda despachar en la ciudad y evite el viaje a Pontevedra. Estará en el edificio Casa de América, en Cánovas del Castillo, y a falta de adquirir unos muebles, la dependencia administrativa y política está lista para su apertura, que tendrá que hacer el nuevo titular de la Subdelegación del Gobierno. Así lo señaló ayer la viguesa Ana Ortiz, subdelegada saliente, quien hizo el anuncio en Vigo, en lo que será su despedida del cargo, que asumió hace años y medio. Según explicó, la idea era abrir la oficina en marzo pero la falta de Presupuestos del Estado lo impidió. Ahora será posible, pero le tocará a otra persona (y entre los candidatos a ocupar el puesto están dos vigueses, Abel Losada y Carlos Font). La anterior Subdelegación del Gobierno en Vigo fue cerrada en 2011 y no hubo forma de conseguir una apertura de la Delegación del Ejecutivo en la mayor ciudad de la provincia. Ortiz reconoció que se trataba de un problema que ha quedado al fin resuelto. “Así se evitará a muchos vigueses tener que ir a Pontevedra, era una reivindicación lógica porque tendría que ser al revés, que el subdelgado despache en la mayor ciudad”, explicó en una rueda de prensa en un despacho de Sanidad Exterior, en el edificio de la Estación Marítima. Según señaló, la Subdelegación se divide en seis áreas de dependencia: tres en Pontevedra (la sede central, el parque de maquinaria y otros servicios) y otras tres en Vigo (Casa de América, donde está Extranjería y Trabajo; Sanidad Exterior y el PIF portuario). Con la nueva oficina, quedaría completo el armazón administrativo de Vigo. 
A modo de resumen, Ortiz señaló que para ella fue un período "tremendamente positivo" con momentos que la han "marcado". Mencionó los incendios de octubre, en los que las Fuerzas de Seguridad "demostraron estar por encima de lo que se les podía pedir"; el asesinato machista de Chapela; o la "catástrofe de Tui".